Volviendo al tema que trataba en otro post el consumismo ya no atañe sólo a las mujeres. La fiebre consumista no distingue género y está atacando a ambos sexos por igual. Los hombres dejaron de ir a los mall arrastrados por su novia, su mamá o su esposa, ahora van voluntariamente y se pierden en las vitrinas de “Mundo Mac”, en “La Juguetería del Papá” o en alguna tienda especializada en vídeo juegos. Muchos son los que gastan altas cifras de dinero en comprarse la última versión de Play Station o XBOX, y después no tienen plata ni para la micro.

Ni hablar de los flamantes dueños de un iphone que hicieron largas filas para conseguir uno.
Además la adquisición de estos “jueguetitos” se ha convertido en un símbolo de status en los círculos masculinos. Comprar un plasma o un home theater es subir un escalafón en el grupo y les da cierto aire de superioridad.

Otro tema importante en el club de toby es la renovación del auto, muchos hombres compran un auto y lo renuevan cada dos años o menos, sin que sea necesario. Los hombres antiguos podían tener un auto toda la vida, y esto no los hacía menos valerosos o menos atractivos. Porque aquí también entra a tajar la vanidad, al parecer los hombres sienten que mientras más atractivo sea su auto, más atractivos serán ellos, como si el auto les entregara una pócima de embellecimiento que los ayudará en la conquista del sexo opuesto.

Es una realidad importante el hecho de que los hombres sientan que mientras mejor status económico tengan, mejor les irá en sus conquistas. Esto hace que se vuelquen más aún hacia el mundo del consumo comprando cosas innecesarias que los hacen parecer más exitosos y más atractivos. En esta era del consumo al parecer se “demuestra” el éxito a través de los bienes materiales y no mediante los logros personales o profesionales.

El consumismo una enfermedad peligrosa

Se ha caído en una vorágine del mundo material, y cada día ataca en edades más tempranas. Los jóvenes profesionales caen de cabeza en el consumo y se están dejando atrapar ya antes de terminar sus carreras tienen todo tipo de créditos, y por supuesto todo tipo de deudas, por haber comprado sin parar y sin pensar, sólo por consumir.

Se hacen adultos ante los ojos del sistema muy tempranamente, ya que antes para tener acceso a una cuenta corriente o a una tarjeta de crédito había que tener por lo menos un buen tiempo trabajando y buenas remuneraciones, hoy en día basta con estar en tercero o cuarto de universidad y ya se puede entrar al sistema, sin mediar las consecuencias.

Lo peor es que la fiebre consumista parecer ser contagiosa, y si no se detiene su avance ahora, puede afectar rápidamente a las nuevas generaciones. Sólo basta pensar que mientras algunos niños lloran por hambre o frío, hay otros quienes lloran para que sus padres le compren el juguete de moda o el mejor celular.

El tema gira en torno a que se piensa que al pertenecer al sistema y consumir y tener acceso a todo, se puede llegar a ser mejor, a ser más respetable o a subir de status. Todos quieren pertenecer a la clase alta, pero hay que reconocer que este es un mundo, marcado por las diferencias sociales y no a todos les alcanza para pertenecer a ese pequeño grupo. No vale la pena comprar y comprar para aparentar ser algo que nunca se será de verdad. No hay que dejarse consumir por esta enfermedad. No dejemos que el consumo nos consuma.

Tomás Moullian no estaba lejos de la realidad al escribir el libro “El Consumo Me Consume”. La cultura del mall absorbe al mundo diariamente. Para muchas personas el paseo dominical obligatorio incluye un subir y bajar escaleras mecánicas, rastrear ofertas tienda por tienda y saciar el hambre en un patio de comidas.

Un habito común para desarrollar en el tiempo de ocio es dar rienda suelta a la capacidad de consumo y a la capacidad de las tarjetas de créditos de algunos. Como Alejandra que camina por los pasillos del Parque Arauco en Santiago de Chile vistiendo vestido y chaqueta MNG, zapatos Nine West, lentes Carolina Herrera, y una pequeña cartera de diseñador que cuesta más que el sueldo mínimo de cualquier trabajador chileno. Ella pertenece a una familia acomodada que puede darle el gusto en todo, pero así y todo esta joven de 23 años no es feliz y sacia sus carencias emocionales, paseando por los malls capitalinos, comprando como una loca y habitualmente diciendo con cierto dejo de desesperación “necesito consumir”, como si para ella fuera un hábito tan necesario como respirar.
¡No tengo que ponerme!
Así como Alejandra son muchas otras las mujeres que a diario caen en la fiebre consumista y pretenden solucionar sus carencias emocionales comprando. Partiendo por abrir el closet y decir no tengo que ponerme, cuando la ropa se llega caer de las gavetas por falta de espacio, miles de chilenas se entregan diariamente en las garras del consumo.
Muchas son las que aprovechan el horario de colación para vitrinear y a la salida de la oficina están de cabeza comprando en alguna tienda. Luego estas mismas mujeres se sienten decepcionadas de sus trabajos, porque sienten que ganan poco, porque no les alcanza para llegar a fin de mes, y una vez más están tristes y acuden a algún mall capitalino para recuperar la alegría. Recurriendo ahora al dinero de plástico, porque ya en las billeteras no les queda nada, y es que el consumo no termina cuando se acaba el dinero porque los productos crediticios que ofrece el mercado permiten seguir con este vicio.
Así muchas féminas logran recuperar la alegría por unos días, pero luego vuelven a sentirse mal, porque llegan las cuentas y se sienten abrumadas. Se deprimen aún más porque ya están contagiadas por la fiebre consumista y no se volverán a sentir bien hasta que vuelvan a comprar.
No hay mejor terapia para esta fiebre que dejar de comprar cosas suntuarias. Pero cómo lograrlo si el mercado bombardea a diario con ofertas, liquidaciones, 2×1, súper viajes, etc. Es una tarea difícil pero no imposible, se puede empezar por gastar menos de lo que se gana y se obtendrán buenos resultados en el balance final de fin de mes.

Además de la enorme cantidad de marcas de ropa y locales comerciales el Abasto Shopping ofrece actividades varias para grandes y chicos.
Su enorme cantidad de metros cuadrados cubiertos le da la posibilidad incluso de prestar sus espacios para muestras tales como “Bodies, the exhibition” que recorrió el mundo entero mostrando cuerpos de seres humanos y sus diferentes partes.

Cines
Uno de los atractivos principales del Abasto son los cines. Con una gran cantidad de salas Hoyts cinema lleva a cabo allí proyecciones de películas en salas con un equipamiento de lo mejor y un sonido espectacular.
En este último tiempo se instalo allí una de las salas 3D donde se puede asistir a ver los estrenos que están llegando con esta nueva tecnología.
Cabe destacar que en Buenos Aires hay solo un pequeño puñado de salas que cuentan con esta posibilidad.

Festivales de cine
Además de proyectar estrenos cinemaográficos el Abasto ha sido sede central del BAFICI (Buenos Aires Festival de Cine Independiente) donde se realizaron proyecciones y se llevaron a cabo eventos y charlas con invitados nacionales e internacionales.

Museo de los niños
Para los más pequeños un museo hecho a medida. Allí hay armada una pequeña ciudad donde los chicos pueden jugar a tener profesiones diferentes.
Depende que profesión se elija se trabaja en alguna zona de la ciudad y los niños pueden convertirse en una tarde lúdica a ser médicos, marineros, bancarios, albañiles, periodistas, enfermeros y muchos más.
Este es un lugar bastante concurrido incluso por contingentes de alumnos de diferentes jardines y escuelas.
Además cuenta con eventos especiales, juegos y proyecciones y ofrece la posibilidad de festejar allí el cumpleaños de los niños que así lo deseen.

Neverland
Para los chicos y los no tan chicos, dentro del Abasto puede encontrarse este patio de juegos eléctricos.
Este pequeño parque que cuenta con distintos locales en todo el país ofrece atracciones tales como la vuelta en globo, carreras de autos, juegos siguiendo el estilo de una kermés y además los populares juegos electrónicos.

Patio de comidas
Además de pasear, ir al cine o jugar un rato es posible sentarse a tomar un café o a comer algo en el patio de comidas donde hay una cantidad grande de locales que ofrecen opciones de los más diversas, comida china, árabe, pastas, casas de comida rápida y más.

Luego de cerrado el mercado de abasto, donde se comercializaban carnes, frutas y verduras, el edificio estaba disponible para nuevos proyectos.
En 1984 se traslado el mercado hacia su actual locación en la autopista Ricchieri y surgieron ideas varias para llevar a cabo es semejante emplazamiento.
Por esos años Antonio Berni, distinguido y mundialmente conocido artista plástico argentino había propuesto utilizar el enorme edificio para crear un centro de arte similar al Pompidou (ubicado en Paris, Francia) que también había sido construido sobre la base de un mercado central.
Fueron pasando los años y tanto ese proyecto como otros se fueron dejando de lado, incluso quines estaban a cargo del hogar obrero habían querido construir un lugar de esparcimiento y diversión, pero no fue posible.

Barrio de tango
Debido a la instalación de conventillos y bares el barrio se había convertido en un epicentro porteño de malevos y tangueros. El ambiente era algo criticado por algunos sectores de la sociedad por ello e incluso se lo llego a denominar el Bronx porteño.
En la actualidad, en los alrededores del shopping hay una gran cantidad de casas de tango, teatros y bares a los cuales asiste muy frecuentemente el turismo que llega durante todo el año a Buenos Aires.

El Abasto se hace shopping
Finalmente en el año 1998 abre sus puertas el Shopping Abasto. Un centro comercial que renovaba el espacio y volvía a poner en el barrio un centro al que acude mucha gente por día.
La estructura del edificio se mantuvo tal como se utilizaba cuando era mercado de provisiones. Por supuesto que fue construida toda la parte de interiores donde se han dio construyendo negocios, cines, juegos y patios de comida.
Lo que había quedado por años como una enorme cantidad de metros cuadrados abandonados, volvía a llenarse de vida aunque de una manera muy diferente a la original.
El lugar geográfico es de lo más conveniente ya que es posible llegar con una gran cantidad de medios de transporte, incluyendo el subte que tiene una estación que sale directamente al subsuelo del shopping.

¿Qué ofrece el Shopping?

En la actualidad este reciento alberga más de 25 marcas de ropa y calzado, librerías y casas de audio y música; por ello es uno de lo más grandes centros de compra de la capital porteña.
Pero además su enorme tamaño le permite albergar otros proyectos que lo convierten en un real centro de ocio y recreación.

Los centros comerciales suelen colocarse en espacios amplios donde puedan llevarse a cabo construcciones de dicha talla.
Es interesante averiguar como es que llegó a construirse allí un shopping, en muchos casos son espacios con una historia para contar.
Este es el caso del Abasto Shopping de Buenos Aires, construido a partir del edificio que otrora funcionaba como el conocido mercado de abasto.
Durante años recibió insumos y productos para el abastecimiento de alimentos para la ciudad, luego se convertiría en un enorme centro comercial lleno de moda, cines y glamour.

El abasto del siglo XIX
A fines del siglo XIX se comenzó a pensar en la necesidad de tener un lugar de grandes dimensiones como mercado de abasto. Fue entonces cuando se destinaron 25.000 metros cuadrados a la construcción de un emplazamiento que sirviera como lugar de provisión de, en principio, frutas y verduras. Lo cierto es que también se comercializaban carnes, aunque no estaba permitido por la ley.
Sin embargo, pasaron unos 30 años hasta que tuvo lugar la construcción del edificio que hoy alberga el popular shopping.
Fue exactamente en el año 1934 que, bajo la presidencia de Agustín Pedro Justo se fundó definitivamente el edificio del mercado de abasto.
La construcción gano en espacio, higiene y comodidad para vendedores y consumidores. Se estipuló el trabajo de más de 500 puestos y se tuvo en cuenta en la construcción la posibilidad de que allí mismo llegara el tren.

El barrio se mueve

A partir de la instauración de este poderoso mercado de provisiones, el barrio comienza a cambiar.
A una zona algo dejada de lado comienza a llegar cada vez más gente. En esa época comienzan a poblarse una gran cantidad de los llamados conventillos. Casas grandes, construcciones antiguas, subalquiladas donde vivían muchas personas en un mismo lugar.
Por ende, como la población radicada en esa zona crecía cada vez más también abrieron en los alrededores del abasto fondas y bares donde la gente se juntaba a platicar y beber en grupo.
El edificio había mostrado su solidez y excelencia en la construcción a lo largo de los años. Incluso soporto un incendio de varias jornadas que amenazaba con destruirlo. Sin embargo, la construcción llevada a cabo estaba realizada con tal precisión y calidad que bastaron algunas refacciones realizadas por el arquitecto José Luis Delpini para ponerlo nuevamente en funcionamiento.
Lo cierto es que luego de muchos años, a mediados de la década del ´80 el mercado se traslada hacia otro lugar, en autopista Riccheri, donde aún hoy en día funciona.

Uno de los centros comerciales y de ocio más importantes de los últimos tiempos es Sonae Sierra que está ubicado en el Polígono Residencial de “La Rosaleda”, en Ponferrada.

El edificio cuenta con una superficie de 49.500 m2 que se distribuyen en 147 tiendas. Éstas satisfacen todo tipo de necesidades de aquellos que visitan el lugar. A la vez provee más de 1400 puestos de trabajo.

Sonae Sierra se unió al Grupo Mall con el 70% de capital, el 30 restante corrió por cuenta del segundo grupo. Ambas empresas formaron el principal referente comercial de la comarca de El Bierzo, lograron alcanzar más de 7 millones de visitas diarias y sus ventas anuales han superado los 110 millones de Euros solo en su primer año de funcionamiento.

Este imponente centro comercial no es el único inaugurado por Sonae Sierra, ya que cuenta con 12 centros más de ocio en España, aunque este último, logra combinar entretenimiento y comercio a la perfección y tiene una amplia gama de tiendas, que componen el 93% de la superficie bruta alquilable.

Lo que podemos encontrar allí

Además de la oferta local están presentes grandes marcas como, Oysho, Bershka, Pull &
Bear, Stradivarius, C&A, New Yorker, Desigual, , Massimo Dutti, Promod, H&M
Cortefiel y Women’ Secret, entre otras.

Sonae Sierra, es también considerado un lugar de ocio y socialización, y dentro de éste se pueden realizar diferentes tipos de actividades. Es por esta razón que cuenta con 19 restaurantes, entre los cuales se destacan: McDonald’s , Telepizza, Burger King, Nostrus, Foster’s Hollywood, , Doner, Kebab y Muerde la Pasta. Posee también un complejo con siete salas de cine donde la gente puede disfrutar de las mejores y últimas películas que están en cartelera. Por último, podemos encontrar el hipermercado Carrefour, y las tiendas IZI, Forum Sport e Hiperplanet.

Este imponente Edificio está considerado como un “Centro Amigo del Medio Ambiente”, lo que significa que se cuidaron especialmente todos los aspectos referidos al ahorro de energía y agua, como también la calidad del aire o el tratamiento de la separación de residuos para luego reciclarlos.

Durante la construcción de Sonae Sierra, se utilizó un completo programa de gestión medioambiental, por lo que se le otorgó la certificación medioambiental ISO 14001.
También se destacó la separación de residuos y escombros, para salvaguardar la atmósfera del polvo y la reutilización de materiales sobrante

Completamos este recorrido recomendando los mejores lugares para aprovechar el tiempo libre realizando compras en la célebre ciudad de México, una de las más importantes de toda Latinoamérica. Y antes de proceder a detallar otras opciones para adquirir productos de la más diversa índole, en la capital azteca, vale la pena realizar una pequeña digresión entorno a al actividad de comprar en relación con el ocio. Generalmente se tacha de vacía y sin muchos valores espirituales a una persona que disfruta la actividad de desarrollar compras en su tiempo libre. Sin embargo, desde cierto punto de vista, este mecanismo de ser obedece aciertas razones y motivos de nuestro interior que no son siempre perceptibles por mor de su subconsciente fuente generadora, pero aún más, podría ser que en el disfrute de adquirir diversas cosas en nuestro tiempo libre, no estemos sino desarrollando una manifestación de júbilo por la diversidad que estructura al mundo en cada ocasión. El seleccionar un producto de entre varios, conlleva el elegir una posibilidad de ser, como persona, que ningún otro objeto podría brindarnos. El estar en esa libertad de posibilidades de ser, como si se caminara en agua, cuando se elige entre un producto y otro, pudiera ser la razón metafísica que le proporcionara una cierta justificación, muy humana, a la defensa de comprar en nuestro tiempo libre. Estos son pues los lugares finales que recomendaremos para efectuar la adquisición de productos en la ciudad de México.

Pasteles y dulces

Para honrar el carácter de golosos y antojadizos que caracteriza a los mexicanos existen en la ciudad numerosas pastelerías de enorme calidad entre las que destacan: la Dulcería de Celaya y la favorita cadena La Flor de Lís, muy conocida por sus deliciosos dulces.

Puros

Para quien guste de fumar puros, en la ciudad de México puede adquirirlos en los mejores comercios del lugar que son la Casa del Habano y La Casa del Fumador. Ambos establecimientos ofrecen una gran variedad de puros y cigarrillos de procedencia mundial, y también tabaco para utilizar con pipa. Por cierto que los habanos son ofrecidos a un muy buen precio.

Mercados Populares

Todo barrio mexicano se caracteriza por contar con su propio mercado popular, aunque por supuesto existen en esta metrópoli innumerables supermercados y otros centros comerciales de ese tipo. Sin embargo en los mercados de barrio, el visitante podrá sentir el ambiente del “México de las películas”, por supuesto tomando las más sensatas precauciones de seguridad. Entre los mercados de este género más destacados están el ya mencionado Mercado Sonora y el Mercado de la Merced.

Pero no solamente valiosas y entrañables artesanías pueden adquirirse en una jornada de ocio bien utilizada, dedicada a las compras en la ciudad de México. También recomendaremos en lo que sigue otras opciones para adquirir los más variados productos a precios convenientes. Lo más interesante de toda esta experiencia, es que para poder obtener estas mercancías hemos de recorrer las calles de esta urbe admirable, que esta estructurada por diversas tendencias y perspectivas que se ha acumulado y mezclado con el transcurrir de la historia, y así, nos han regalado con una gran oportunidad de conocer los avatares socioculturales de la historia de un país entero, simplemente con realizar un paseo de compras. Esta es una de las mayores ventajas de asumir con inteligencia y cierto pragmatismo conveniente el tiempo de ocio que podamos tener: aprovecharnos juiciosamente de él, y no el ocio de nosotros, sumergiendo nuestra esencia en la más acentuada y nociva molicie. Estos son pues, algunas de las mejores opciones para comprar otras cosas, diferentes a artesanías, en la ciudad de México.

Para adquirir arte y antigüedades

Las mejores tiendas y establecimientos de venta de arte y de antigüedades se localizan en las zonas exclusivas de Polanco, la Zona Rosa, San Ángel, y, de un reciente tiempo a la fecha, en la céntrica colonia Roma. En el rumbo de Polanco, los negocios siguientes: López Galería Quiroga, Oscar Román, y la Galería Misrachi se destacan en la venta especializada de arte mexicano contemporáneo. Por su parte, los establecimientos comerciales de este giro en la Zona Rosa, como por ejemplo la gustada Coloniart se congregan alrededor de la popular Plaza del Ángel, en donde además, se pone un pequeño mercado de antigüedades los sábados muy temprano. Por lo que atañe a la colonia Roma, de enorme tradición en esta metrópoli mexicana, cuenta con importantes galerías de arte entre las que podemos mencionar a la Galería OMR y la elegante Casa Lamm. Además, en la zona centro de la ciudad, el concurrido Monte de Piedad es un lugar de empeño que ofrece a la venta joyas de segunda mano, es decir, usadas pero en buen estado, y que bien vale la pena ser visitada a fin de hallar alguna buena oferta.

Libros y periódicos

Para comprar libros de todo género, y los periódicos de circulación internacional también existen buenas opciones en la ciudad de México: los periódicos de circulación nacional pueden ser adquiridos cotidianamente en lugares de venta que se localizan prácticamente en cada esquina de la urbe; los diarios de circulación internacional, por su parte, se localizan al alcance de todo público en las famosas tiendas Sanborns, o en los hoteles más relevantes del lugar. Y en el sur de la capital, la zona cultural por excelencia de este sitio, están los establecimientos sedes de las importantes librerías Gandhi y El Parnaso.

En la entrada anterior citamos tres lugares para aprovechar el ocio comprando artesanías en la ciudad de México, capital de la República Mexicana. Lo cierto es que esos lugares merecen ser comentados con mayor detalle, por el mucho beneficio y provecho que podemos encontrar coleccionando las artesanías adquiridas en esos lugares especializados, que nos permitirán pasar un rato muy ameno decorando nuestros hogares con esa singular combinación de tradiciones y de modernidad de que manifiesta en los resultados materiales de esta fascinante actividad desarrolladas por los admirables artesanos mexicanos, algunos incluso que cuentan con la experiencia y enseñanza de generaciones enteras dedicadas a estos menesteres. Sigamos pues con este recorrido que les estamos brindando acerca de los lugares más destacados para aprovechar el tiempo libre realizando compras y disfrutando del ambiente único de la ciudad de México.

El mercado de Londres

También conocido popularmente como el mercado de los insurgentes. Se trata de un centro de establecimientos especializados en la venta de joyas elaboradas con plata y ofrecidas al consumidor de acuerdo al peso que tenga cada pieza; también se expenden allí bandejas y marcos de papel maché decorado con pintura de colores. En el mercado de Londres también se pueden comprar mantones y chalecos bordados exquisitamente.

El mercado de la Ciudadela

Esta plaza comercial expone una amplia variedad de artesanía de las procedencias más relevantes de la nación mexicana, además, todos los productos que se ofrecen en el mercado de la Ciudadela son notablemente razonables. Pero también hay que hacer la observación de que la calidad de los productos puestos a la venta no es la más óptima que cabría esperarse. Sin embargo, tal vez lo céntrico que está localizado este sitio compense en cierta manera esta circunstancia desfavorable.

El Centro artesanal Buenavista

Este conglomerado de negocios especializados se pronuncia en la publicidad numerosa que despliega como el mercado más grande e importante de artesanías del país entero. Probablemente no lo sea, pero si que es de los más organizados y con mejor infraestructura de toda la nación. Se trata de un establecimiento amplio y bien localizado, cercana a estaciones del metro y una reciente línea de trenes suburbanos, donde es posible adquirir los productos más habituales del ramo, a un buen precio, y en excelentes condiciones de venta y de servicio por parte del personal que atiende allí. La ciudad de México, contrario a lo que pudiera pensarse, es un lugar muy útil y aprovechable para llevar a cabo la adquisición de artesanías procedentes de toda la nación azteca.

Para disfrutar del ocio por medio de una estupenda jornada de compras, nada mejor que la Ciudad de México, en donde por precios módicos tenemos el acceso a una multivariedad de opciones para adquirir productos diversos e interesantes. Proseguimos citando aquí alguas recomendaciones para gozar de una tarde de tiempo libre comprando en la ciudad de los antiguos mexicas.

Para conseguir artesanías y regalos diversos

En la ciudad de México se localiza la cadena estatal denominada Fonart, que pone al alcance del público la más selecta colección de artesanías mexicanas. Cabe comentar
que los precios en este lugar, sí superan a los de la mayoría de establecimientos más populares. Sin embargo, en compensación se obtiene la garantía de una procedencia legal y transparente del producto adquirido, lo que reafirma y hasta incrementa su inherente valía. Incluso el personal que se ocupa de atender a los consumidores están perfectamente al tanto de cada detalle preciso concerniente a los orígenes de la pieza y que también ofrecen la posibilidad de encargarse de su puntual envío al extranjero, lo que muchas veces es fatigoso y hasta molesto para los turistas, debido a la burocracia perniciosa para estos menesteres.

El Bazar del Sábado, en San Ángel

Este completo bazar es un lugar muy divertido para llevar a cabo compras de artesanías inusuales y originales. Se localiza en la hermosa Plaza de San Jacinto, en la elegante zona de San Ángel y tiene un horario de atención y venta de diez de la mañana a dos de la tarde. El centro de este mercado popular esta situado en los establecimientos que rodean la admirable fuente de un edificio de los tiempos de la Colonia. Allí se ofrece una gran cantidad de productos de artesanía y también de artículos para utilizarse como excelentes regalos y obsequios. De entre la variedad de artículos que en ese sitio podemos conseguir con facilidad y precio justo, están los que a continuación mencionaremos: ropa, pantallas de Tiffany, dorados, almohadas bordadas de un modo exquisito, esculturas elaboradas con arroz, velas, tapices, y flores hechas a base de papel. Es posible, y muy recomendable también, tomar un almuerzo en este encantador lugar, ya que existen restaurantes que ofrecen servicios de buffet, acompañado de música en vivo interpretada por instrumentos típicos de la nación mexicana.

Otras opciones para comprar en el Distrito Federal

También son muy destacados el mercado de Londres, el mercado de la Ciudadela, y el centro artesanal de Buenavista, que comentaremos posteriormente.