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La Agronomía
Si hay tiempo, y no formas parte de un contingente donde ya esté todo pautado, puedes hacerte de un tiempo para conocer lugares de Buenos Aires (www.buenosaires.gov.ar) que no están catalogados como turísticos. Si te animas, y ya tienes algo de experiencia moviéndote por la ciudad, usando el transporte público llegarás rápidamente a muchos destinos que vale la pena conocer.
Uno de estos lugares maravillosos es el parque Agronomía. Este enorme espacio verde está enclavado en el punto de encuentro de los barrios de Villa del Parque, Agronomía, Paternal y Villa General Mitre. Rodeado por las avenidas San Martín, Chorroarín, Av. De los Constituyentes y Beiró, se extiende por 74 hectáreas y constituye uno de los pulmones verdes más hermosos de la ciudad.
La entrada principal es por la esquina de Av. San Martín y su intersección con la calle Nogoyá. Conviene ir a conocer este parque un día de fin de semana o un día feriado, ya que en sus instalaciones se encuentran dos grandes facultades de la Universidad de Buenos Aires: la de Agronomía y la de Veterinaria. Además se dictan cursos de ingreso para esta prestigiosa casa de estudios, por lo que la población estudiantil asciende a varios miles.
Estoy verde, no me dejan salir
Hay muchos lugares excelentes para sentarse a descansar la vista de la jungla urbana, y conviene ir con ropa cómoda para poder caminar el predio en toda su extensión. La arboleda es magnífica y hay abundancia de ejemplares antiguos de árboles de la argentina. De hecho, las calles internas del lugar toman los nombres de estas especies. Sauces, robles, jacarandás (http://es.wikipedia.org/wiki/Chíngali) y acacias ofrecen su refrescante sombra, ideal para acompañar una buena lectura o simplemente despejar la mente. Hay muchos animales que se pueden ver en los corrales, como ovejas, vacas y caballos.
Además, los fines de semana hay teatro en un anfiteatro improvisado donde se suelen juntar cientos de personas para ver las obras de los actores amateur que trabajan con modalidad “a la gorra”.
En los días cercanos al carnaval, es decir durante enero y febrero, se pueden ver a numerosas murgas ensayando su comparsa. Y aunque no llevan por lo general sus trajes coloridos, es impactante estar cerca de los bombos y percusionistas, mucho más cerca de lo que se puede estar en un desfile oficial. El espectáculo es vivaz y colorido, y si alguna pena te aqueja, este es el momento ideal para ponerla de lado y dejarte llevar por el ritmo y la música.