Una lucha constante desde la antigüedad y que aún se da en nuestros tiempos es la lucha por los derechos de las mujeres. Si bien en la mayor parte del mundo se ha logrado que mujeres puedan realizar trabajos que antes eran solo permitidos para hombres, igualmente en algunos lugares las mujeres continúan desprotegidas y siguen siendo dependientes de los hombres, sea por religión, costumbre o posibilidades…

Quisiera destacar algunos movimientos a nivel mundial que siendo chicos ó grandes han sido de suma importancia para muchas mujeres:

España,

En Madrid existe la entidad “Mujeres Jóvenes”, espacio feminista cuyo objetivo consiste en pretender la igualdad de oportunidades laborales para mujeres y lograr que éstas estén en igual condiciones que los hombres en el ámbito laboral. La organización está compuesta por mujeres entre dieciocho (18) y treinta (30) años.

Bolivia,

Existe la asociación “Mujeres jóvenes líderes y emprendedoras”, una entidad sin fines de lucro llamada “Ser familia” que apoya los emprendimientos de mujeres, contando con ciertos requerimientos (que son mínimos).

Estos emprendimientos son sustentados por un grupo de individuos que aportan capital con el fin de respaldar el crecimiento y la ayuda de personas cuyas posibilidades por fuera de este método son nulas.

“Ser familia” se encarga de la capacitación a jóvenes y éste entrenamiento se realiza por medio de técnicos especializados, así como también por la ayuda que dan los miembros con mayor experiencia en las distintas áreas. Además de la capacitación de las jóvenes se las vincula según su práctica y experiencia en organizaciones que se ajusten a sus posibilidades. Puedes encontrar más información en el sitio: http://www.cinterfor.org.uy/public/spanish/region/ampro/cinterfor/temas/youth/exp/observa/bol/mujovlid.htm

Cuba,

La fundación denominada FMC (Federación de Mujeres Cubanas): Cuyo objetivo primordial es luchar por los derechos de las mujeres en puestos de trabajo (igualdad respecto a los hombres). Para lograrlo ‘muestran’ la lucha que han realizado las mujeres cubanas a lo largo de la revolución. Para informarte sobre el tema, puedes dirigirte a: http://www.mujeres.cubaweb.cu/.

Colombia,

Por otra parte en Colombia, un grupo de doce (12) mujeres colombianas formado por: una ex prostituta, feministas, campesinas, indígenas, religiosas, descendientes afro y profesionales trabaja con fin común: erradicar la guerra. Por más información, dirígete a: http://www.antimilitaristas.org/spip.php?article2010.

Así como en España, Colombia, Bolivia y Cuba estos movimientos o instituciones existen en todo el mundo, organizaciones que por distintos medios y distintas formas luchan por los derechos de las mujeres desde aspectos laborales hasta aspectos sociales.

Desde su historia milenaria los orientales nos han enseñado algunas disciplinas que han ayudado a que miles de occidentales se sientan mejor, que trabajen con el equilibrio entre cuerpo y alma y mejoren su relación con el ambiente que los rodea.

Una vez más desde esas culturas nos llega un consejo para conservar la salud física, que además puede ser sumamente disfrutable si sabemos agregarle nuestro toque y variar las propuestas.

Ingerir bebidas calientes con las comidas

Esto es el tan sencillo y conocido truquito de salud de ingerir bebidas calientes con las comidas y luego de ellas.

Todos queremos beber algo bien frío que nos quite la sed y el calor luego de la ingesta de los alimentos en el almuerzo o la cena; pero esta costumbre es un tanto perjudicial. El frío de las bebidas, para explicarlo en forma sencilla hace que las grasas ingeridas se solidifiquen, “forrando” el intestino, así son asimiladas y comienzan a provocar los síntomas de una de las enfermedades más conocidas y que tiene uno de los costos en vidas más altos en los registros médicos, problemas cardiovasculares.

Además de los problemas cardíacos, esta ingestión provoca en algún punto el sobrepeso.

Dicho esto se recomienda beber bebidas calientes con los alimentos. El lector pensará lo aburrido de beber agua caliente con un plato típico de su país, pero no hay que quedarse en la temperatura nada más.

Agregando un toque regional

Al incorporar esta costumbre podemos también agregarle diferentes elementos que son muy fáciles de encontrar en el mercado y que además traerán aparejados otra serie de beneficios para nuestro cuerpo.

Estos elementos pueden ser las tan conocidas hierbas o yuyos. Sí, esos que hemos usados en otras ocasiones para sentirnos mejor de la garganta, del estómago, etc. Los hay para todos los males, hasta para los cálculos renales.

Pueden ayudarnos a calmar los nervios, a digerir mejor, a mejorar la circulación, a la memoria, basta ir a una tienda de productos naturales para encontrar la más variada gama de ellos y con los usos más diversos.

Por otra parte, aportan un sabor suave, se beben sin azúcar y realmente calman la sed, no hay que usar siempre el mismo, se pueden variar, mezclar o agregarle limón para aumentar su potencial añadiendo vitamina C en estaciones como el invierno.

No debemos temer a experimentar, se puede disminuir un poco su temperatura y tomarlos tibios o sustituirlos por caldos caseros de bajo tenor graso.

Si estamos concienciados con el cuidado del medio ambiente, es conveniente reciclar todos los residuos que generamos. Es una buena forma de demostrar nuestra preocupación por el medio que nos rodea.

Desde nuestra casa también podemos reciclar fácilmente los papeles que ya no nos sean de utilidad, fabricando así papel nuevo para poder volver a utilizar. Es adecuado guardar los papeles que no nos sirvan. Esta actividad suele ser mucho más divertida para los niños que para los adultos ya que los niños se divierten amasando y jugando con la pasta de papel que se forma.

Para esta actividad es necesario tener hojas de papel ya usadas (también sirven diarios viejos), un cubo con agua, una jarra, una cubeta con agua, una cuchara preferiblemente de madera, un exprimidor eléctrico, un colador fino, un maro con rejilla, trozos de tela, dos tablas de madera o metálicas.

En primer lugar debemos cortar el papel en trocitos pequeños. Después echamos todos los trocitos en el cubo con agua y los dejamos en remojo aproximadamente medio día. Debemos ir moviendo los trocitos de papel del cubo para facilitar que se deshagan.

Posteriormente utilizando el colador  vamos cogiendo la pasta de papel y la echamos en la jarra, separando la pasta de papel del agua sucia. Luego cogemos la cuchara o el exprimidor y trituramos aún más la mezcla. Cuanto más fina quede la mezcla, obtendremos un papel de mayor calidad en que podremos escribir con más facilidad obteniendo un papel de mejor grano.

Después vertemos el contenido de la jarra en la cubeta con agua. A partir de ese momento estamos dispuestos para fabricar el papel. Sumergimos el marco en el interior de la cubeta y lo volvemos a subir distribuyendo uniformemente la mezcla de papel por la rejilla. Debemos procurar ir moviendo de vez en cuando el interior de la cubeta con la cuchara para homogeneizar  el líquido.

Una vez escurrida toda el agua de la pasta que tenemos en la rejilla la volcamos sobre un trozo de tela. Posterior a esto, cubrimos con otro trozo de tela la película de papel que hemos volcado sobre el otro trozo de tela.

Volvemos a sumergir nuevamente el marco en la cubeta de agua y volcamos su contenido sobre el último trozo de tela colocado sobre la primera mezcla de papel. Al acabar volvemos a cubrir la pila con otro trozo de tela. Situamos entre las dos tablas de madera la pila anterior y la comprimimos aplicando peso sobre ella (por ejemplo colocando cuantos libros pesados queramos encima de la tabla.

Cuando se haya escurrido toda el agua de la pila quitamos la primera tabla y vamos separando cada una de las láminas de papel de los trozos de tela con sumo cuidado. Dejamos secar las láminas en un lugar seco y caliente durante un día entero.

El confuso límite entre el carácter biológico de la nutrición y el origen cultural de los alimentos.

Lo más natural:

Desde los primeros años de escolaridad se nos enseña la definición de “funciones vitales”. Haciendo un poco de memoria, uno puede describirlas como aquellas acciones que el ser humano debe llevar a cabo para mantenerse vivo. Estas son: Nutrición, Relación y Reproducción, o sea, comer, estar en grupo y tener descendencia. Enfoquémonos en la primera.

Por supuesto que no hace falta haber asistido al colegio para saber que la alimentación es fundamental para la subsistencia. Cualquier persona en su sano juicio lo considera un proceso de lo más normal. Pero, ¿cuál es el origen de esta naturalidad con la que entendemos la relación con la comida? ¿Es, en efecto, una cuestión tan intrínsecamente biológica?

Lo más cultural:

Cuenta la anécdota que un científico, en razón de sus aportes al campo de estudio de la Antropología, fue invitado a dar una charla ante un grupo de alumnos. Al llegar al salón de conferencias, se acercó al estudiante que se había sentado en la primera fila de bancos y le entregó una lata abierta. Al tiempo le advirtió que no se comiera todo el contenido él solo, ya que había que guardar para aquellos alumnos que aún no habían llegado a la cita, y que en cambio tomara sólo uno de los grillos del interior del recipiente y que pasara la lata para que los demás pudieran hacer lo propio. El estudiante echó entonces una mirada tímida hacia la cavidad del tarro y, levantando la vista, replicó que lo que había en la lata no era comida, sino insectos.

Con esta respuesta el científico pudo comenzar a explayarse en el tema por el que había sido citado a la charla, y que nos acomete desarrollar en este artículo: el origen cultural de la comida.

El límite entre el carácter biológico de la necesidad de alimentarse y el componente netamente cultural de lo que entendemos por alimento es impreciso. Tal vez, lo más complicado de hacer sea, justamente, abstraernos de esa “naturalidad” con la que vemos a la comida. Se ha puesto muy en boga la experimentación con alimentos “exóticos”, pero el mismo hecho de probarlos como algo extravagante nos reafirma en la concepción cultural de lo que es “alimento”.

En otras palabras, lo incorporamos, pero como algo extraño, insólito, ya que lo que es efectivamente “comida”, o lo que entendemos como tal, es aquel grupo de platos que conforman nuestra dieta regular.

El punto es que cualquiera puede comerse una cabeza de burro, pero no por eso va a incluirlo dentro de lo que comprende como comida. Así, a pesar de abrirnos a lo “extra-ordinario”, seguimos convencidos de que eso que ingerimos anecdóticamente no es alimento.

Por el contrario, nos reafirmamos en la convicción de que lo único que es digno de ser catalogado como comida es lo que la cultura en la que uno está inmerso dictamina.

A fin de cuentas, la comida no es tan natural como creíamos. Que una persona sostenga que algo “no es comida” simplemente da cuenta de cómo una cultura se legitima como la única por oposición a otra. Más allá de entender la diferencia entre “natural” y “cultural”, deberíamos intentar no confundir una tendencia a experimentar comidas “raras” con una efectiva ampliación del espectro cultural, o con la aceptación de otros sistemas como válidos.

Permítanme hacer una sugerencia de que al principio puede parecer extraño, viniendo de un consultor de gestión. Si su empresa tiene un departamento de Formación, acabe con él. Reemplácelo con un Departamento de Educación y Desarrollo.

La razón: el nuevo entorno empresarial necesita un menor número de personas que estén capacitados para hacer las cosas de una manera específica y más personas que están educados para encontrar nuevas formas de hacer las cosas.

Stanley Marcus una vez dijo, “Usted no entrena a la gente, se entrenan perros y elefantes; a la gente se la educa”. ¿Cuál es la diferencia?

Permítanme decirlo de esta manera: ¿Le daría a su hijo educación sexual o entrenamiento en el sexo? La elección es clara.

La palabra educación proviene del latín EDUCO, que significa el cambio desde dentro. Proporciona una formación externa de habilidades. La educación cambia la persona interiormente. La Formación se refiere sólo a nivel de la acción. La Educación enseña a las personas cómo pensar.

Déjeme darle un ejemplo: una vez ordenado un pastel de manzana y una malteada en un restaurante de comida rápida la camarera sonrió y preguntó: “¿Quieres un postre con eso?” . Esta joven mujer había sido entrenada para actuar. Ella había sido acondicionada para sonreír y tratar de mejorar la venta por recitar sus líneas memorizadas.

Pero ella no había sido educada para interactuar con los clientes. No se le había enseñado a escuchar al cliente, a pensar en lo que el cliente ordena.

Educación se refiere a otra sensación de nivel. A las formas en que actúan y se basan los estímulos ante nuestras respuestas. Primero pienso, luego empezamos a sentir; entonces actuamos sobre la base de ese sentimiento. Ronald Reagan ganó la elección de 1980 pidiendo a la gente que pensara, sintiera y actuara. Lo hizo con una penetrante pregunta: “¿Está mejor ahora que hace cuatro años?”

Los votantes pensaron. Se sentían incómodos sobre la economía. Esta sensación de malestar se trasladó a comportarse en la forma en que Reagan quería que ellos se comporten. Votaron en contra de la administración titular.

Ahora no me malinterpreten. No estoy diciendo que no se debería formar a la gente, además de educarla. La formación es esencial cuando una aptitud específica debe ser adquirida, o un procedimiento específico debe ir seguido constantemente en un proceso de fabricación.

Sin embargo, la formación debería ser parte de un proceso educativo. Y esto es lo que falta en esta sociedad moderna.

He hablado con muchos líderes de ventas en las últimas semanas que se quejan de que sus empresas han reducido sus presupuestos hasta llegar al hueso. En realidad, en muchos casos no son los cortes hasta el hueso, los cortes ya están bien sobre el hueso y la empresa ahora tiende a chupar hasta la médula.

El dilema que enfrentan estos gestores es cómo asignar sus presupuestos minúsculos, y sobre todo manteniendo (e incluso aumentando) las ventas. No es raro ver eliminados los dólares asignados a los recursos humanos, especialmente los utilizados para construir y apoyar al equipo de ventas. Es más fácil reducir la formación y la comercialización que reducir el apoyo administrativo, o bien menguar la atención al cliente que recortar los presupuestos de viajes o aquellas nuevas computadoras que son “absolutamente necesarias”.

Cuando llega el tiempo de las vacas flacas, a menudo la venta es uno de los primeros departamentos en sentir el cuchillo, y generalmente es un cuchillo de carnicero, no un bisturí bien afilado.

Estos tiempos exigen creatividad, persistencia, y utilizar todos los recursos a su disposición. Si está dispuesto a hacer un poco de investigación, puede satisfacer las necesidades de sus equipos de ventas sin importar lo pequeño que sea su presupuesto. Los recursos están disponibles de forma gratuita. Se puede tomar algún tiempo para encontrarlos. He aquí algunas sugerencias:

1. Su equipo de trabajo puede formarse a través de un libro o un juego de CDs. Usted puede comprar la copia de un CD y establecer un curso de capacitación. Por muy poco dinero su equipo puede obtener algunas de las mejores formaciones sin el costo de traer un entrenador.

2. Tele-seminarios gratis. Un gran número de instructores y consultores ofrecen tele-seminarios, que abarcan todos los aspectos de ventas y marketing personal.

3. Artículos y Whitepapers. Internet y las publicaciones de la industria están llenos de artículos sobre ventas y comercialización, técnicas y estrategias. Utilizar una serie de artículos como base para la formación no sólo es una alternativa viable, sino que le da la oportunidad de terminar con un gran número de problemas de manera rápida. Al final de este artículo he incluido la dirección web de varias fuentes de alta calidad donde se pueden encontrar cientos de artículos de calidad de algunos de los mejores formadores y consultores de todo el mundo.

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No sólo son genios los que están genéticamente preparados para serlo.

Todos podemos ser creativos en nuestra vida cotidiana si el ambiente es propicio y las condiciones se dan.

En nuestro hogar la mejor forma de estimular la creatividad en los niños es fomentar en ellos la exploración segura del mundo que los rodea, la indagación sobre todo aquello que no comprendan y el descubrimiento por sí mismos de las cosas que están a su alrededor.

En el mundo de hoy en día cada vez son más apreciadas y buscadas para todo tipo de tareas, especialmente las de conducción, las personas capaces de innovar sin demasiado esfuerzo y de adaptarse a los cambios y desafíos diarios que nos presenta nuestra vida de relación.

La creatividad es muy buscada y estimada desde el punto de vista individual y colectivo, ya que es fundamental para el desarrollo de la personalidad y el progreso social.

En épocas pasadas, la creatividad, aún moderada, no era bien vista en ningún ámbito.
Todo debía hacerse de acuerdo a parámetros ya establecidos, sin cambios y sin preguntarse siquiera si algo podía realizarse de una mejor forma.

Aquél que intentase ser creativo, aunque sólo fuese en pequeñas “porciones”, podía rápidamente ser tomado por una persona que no estaba en sus cabales y, en siglos aún anteriores, podía llegar a pensarse que alguien demasiado creativo tenía algún pacto con seres esotéricos, y no precisamente de los más bondadosos.

En la actualidad, como es lógico, esto se ha revertido de tal forma que alguien creativo y con facilidad para resolver sobre la marcha problemas que se le presenten, es un individuo codiciado para cualquier trabajo, más allá de tener grandes ventajas para él mismo en su vida cotidiana.

Cada persona es única

Todo ser humano, por el solo hecho de ser único y diferente al resto de las personas, es un ente original.

Luego, con el transcurrir de su vida, se verá si esa originalidad le reporta beneficios propios y a la sociedad donde se mueve, o si todo eso se diluye en la “mediocridad” del entorno.
La creatividad puede manifestarse en cualquier ámbito en el que nos movamos: el laboral, el hogareño, en nuestro tiempo libre, con los niños, con nuestros amigos y vecinos, en fin, en todo momento de nuestra vida.

Una persona creativa será casi siempre vista como la salvadora en una reunión aburrida, en una situación complicada en nuestro trabajo, en una decisión más o menos importante en el hogar, o ante un inconveniente en el consorcio donde estemos viviendo, en cualquier lado donde sea necesario pensar rápido, bien, y llevarlo a la práctica.

El fútbol. Pasión de multitudes

El fútbol se volvió un deporte popular en el momento en que su práctica se generalizó y, por lo tanto, se lo comenzó a jugar masivamente. En sus inicios, era un ejercicio propio de las gentes más pudientes quienes, viéndose invadidos por las mayorías en sus hábitos deportivos, se volcaron hacia el polo, para cuya práctica los requerimientos son más exigentes. Una garantía de que no se masificaría con facilidad.

Así, hoy en día asociamos al fútbol con lo masivo, con los fanáticos de cada equipo asistiendo religiosamente al estadio en cada fecha, con los partidos “clásicos” entre los rivales. El polo, por el contrario, es sinónimo de exclusividad. De hecho, no es un deporte practicado mundialmente como el fútbol, sino que tiene lugar en contados países: aquellos que disponen de las instalaciones necesarias.

El fútbol. Negocio de pocos

En la actualidad, el fútbol es una combinación de fidelidad del seguidor con su equipo favorito y de contratos millonarios, ventas de jugadores y publicidad. Se podría decir que donde hay una pasión, hay un negocio. Ambos aspectos conforman la máquina de producir cifras de varios ceros que, a su vez, funcionan como el combustible que pone en funcionamiento todo el sistema. Se trata de una retroalimentación entre el fútbol y las marcas, de la que todos parecen salir ganadores.

Sin embargo, no todo es alegría y goles: Un tercer aspecto del fútbol es la violencia. Mucho se ha dicho al respecto. Tanto que hasta es posible abrir dos temas igualmente abarcativos: “El fútbol”, por un lado, y “La violencia en el fútbol” por el otro.

La violencia en el fútbol

Hay quienes sostienen que este fenómeno es el reflejo de una crisis de mayor envergadura, una por la que transita la sociedad toda. En esta línea, que la rivalidad deportiva haya devenido odio es una consecuencia de que las relaciones sociales en general se hayan endurecido, haciendo que las personas carguen con un mayor grado de irascibilidad. El fútbol, en esta instancia, sería simplemente un medio para descargar la violencia acumulada.

Otra postura que da cuenta de la violencia futbolística sostiene que, en realidad, esta energía puesta en atacar al otro -y si es posible herirlo- es un rasgo inherente a la cultura que aglutina a los seguidores más fanáticos. Esto equivale a decir que el hooliganismo existe como respuesta a una necesidad de identificación de ese grupo en particular, que la violencia los une. Desde luego, esto no sería tan preocupante si los ataques se remitieran a los que eligen ser miembro de ese grupo. El problema aquí, claro está, son los partícipes involuntarios.

De un modo o de otro, si la violencia es condición para que un conjunto se sienta identificado, habría que pensar qué hace que sea esa y no otra la propiedad que los hace sentirse iguales entre ellos y diferentes del resto. Resuelta esta cuestión, tal vez sería posible volver a comprender al fútbol como sana pasión de muchos.

¿La transfusión de sangre es tan riesgosa como se menciona? o ¿solo se usan como justificativos de doctrinas religiosas?

Los practicantes de la religión Testigos de Jehová aseguran que, las transfusiones de sangre son muy riesgosas. Ellos creen que la sangre de dios es sagrada y no se puede ‘beber’.

Por otra parte: introducción de sangre por vía intravenosa “no es beber”.

Se realizan estudios de compatibilidad. La unidad de sangre no se transfunde en forma completa sino que a través de distintos procesos mediante los cuales es separada en distintos componentes y además es analizada para ver que no contengan enfermedades (las que se pueden detectar… porque las que se encuentran en “periodos de ventana”, no se detectan).

Se hace ‘rendir la sangre’, se utilizan algunos componentes (no la totalidad de la sangre de un donante), esta sangre ‘sirve’ para varios pacientes (porque cada componente cumple una función distinta por lo que se utiliza en la ocasión en la que se la necesita).

El tratamiento de la sangre se realiza en los bancos de sangre en forma responsable y segura tanto para el donante como para el receptor. Además de que para ser donador existen una serie de requerimientos, por lo cual no cualquier persona puede ser donadora.

Los científicos del instituto Biotech de Massachusetts podrían estar en camino para eliminar la mayoría de los errores en las transfusiones de sangre. Su solución es un dispositivo que convierte todos los tipos de sangre en tipo 0. La sangre de este tipo es la más segura para las transfusiones ya que es tolerada por cualquier paciente con cualquier grupo sanguíneo.

¿Existen riesgos en una transfusión?

Riesgos por una transfusión: si, hay riesgos como en cualquier tratamiento médico.
Existen los “periodos de ventana” (que son períodos de ‘incubación’ de una enfermedad y van desde 4 a 6 semanas), para las enfermedades: hepatitis B y C, enfermedad de Chagas, y ‘otras’…

Entre las ‘otras’ se encuentra “el HIV”, que pasaría por ejemplo si: hoy me infecto con HIV (en una prueba por lo general no se detectará hasta dentro de 6 semanas)…y ¿qué pasa si mañana dono sangre?

Según datos de la Organización mundial de la Salud un 5% de los nuevos casos de sida por año se deben a transfusiones de sangre, 5% de casos (de sida estamos hablando).

Riesgos hay entonces…pero ¿tienen razón o no los creyentes de la religión?

Para muchas personas la adolescencia es un período turbulento durante la cual los jóvenes experimentan altibajos emocionales. Desean una gran independencia y se molestan por las limitaciones impuestas por los padres.

Sin embargo son personas muy jóvenes, faltos de experiencia y que necesitan el amor y la ayuda paciente de sus padres.

¿Cómo ayudar a los adolescentes?

Si bien es cierto que las ocupaciones de cada uno de los miembros de la familia los obligan a estar mucho tiempo separados, es muy importante que los padres se esfuercen por estar libres para sus hijos cuando ellos necesiten que se les escuche.

Qué mejor que organizar la vida familiar para que los momentos de ocio sean aprovechados y los hijos sientan que sus padres, a pesar de todas sus ocupaciones, disponen de tiempo para ellos y que disfrutan de su compañía.

Muchas veces se podrán tratar temas que los preocupan y otras, temas generales como ser conductas, valores, la familia y no siempre tienen que ser temas formales, pueden ser informales y no por eso carecer de seriedad. Lo importante es hacer que los jóvenes aprendan que en sus momentos de ocio se pueden hacer cosas muy interesantes sin necesidad de salir de su casa a reunirse con amigos o compañeros que muchas veces los llevan a tener conductas que pueden desde afectarlos levemente hasta ocasionarles la muerte.

Estas charlas los ayudarán cuando deban solucionar problemas, resolver situaciones o cualquiera de las tantas complicaciones que la vida pueda ofrecerles. Los padres podrán dejarlos solos con la tranquilidad de que tienen una base sólida, construida en familia y que si bien podrán equivocarse, esa base los ayudará a salir adelante.

Actividades para momentos de ocio

En el apartado anterior mencionábamos las charlas necesarias entre padres e hijos adolescentes y eso pensando en la importancia de la comunicación. Pero hay algo más que es no menos importante en una época en que los adolescentes disponen de numerosos espacios de ocio no supervisado. Para llenar estos tiempos las empresas y comercios ofrecen infinidad de formas de entretenimiento que, en su mayoría, brindan muchas posibilidades para que los adolescentes malogren su vida.

Otra muy importante tarea de los padres es inculcar a sus hijos que pueden invertir su tiempo en otras actividades como por ejemplo las tareas domésticas las que no tienen por qué ser una carga. Todo lo contrario, pueden dedicarse a lo que más les guste y los integrantes de la familia distribuirse las tareas a realizar: cocinar, ordenar la ropa, lavar el auto, cuidar el jardín, hacer las compras. Pueden verse estas actividades como ejercicios buenos para la salud y no como algo tedioso que hay que hacer por obligación.

Por supuesto no es algo fácil, pero con paciencia y amor se pueden obtener importantes logros.