A la hora de pensar en nuestras vacaciones, miles de destinos turísticos se nos cruzan por la mente. Es que el mercado turístico se ha ido diversificando con el tiempo y los paquetes han proliferado a un número tal, que en primer lugar debemos pensar qué tipo de aventura nos entusiasma

Paso 1: descartar las opciones que son incompatibles con lo que buscamos

El tipo de destino dependerá del perfil del potencial turista, o sea usted. Si lo que busca es aventura, se recomiendan las sierras y las montañas. En cambio si procura tranquilidad, una buena playa es la opción más convincente.

Paso 2: buscar la fecha ideal según el tipo de destino

Si bien existen destinos que son aptos para visitar tanto en verano como en invierno, la mayoría de ellos ofrecen alternativas más tentadoras durante una temporada en especial: por ejemplo, si lo que usted está deseando es practicar deportes de montaña, no es aconsejable que proyecte el viaje cerca de los meses de invierno, pues las tormentas son más propensas en esta época del año y nadie estaría feliz al contemplar una densa capa de agua a miles de metros de altura.

Paso 3: buscar opiniones especializadas

Puede visitar los portales oficiales del destino; si no los encuentra, contáctese con un operador de viajes para que le comente las virtudes del destino elegido y cuáles son los programas recomendados.
Siempre es bueno no quedarse con una sola opinión y buscar al menos tres para poder cotejar más adelante los puntos fuertes y las debilidades de cada propuesta.

Paso 4: reservar

Siempre actúe con antelación, pues de esa manera evitará quedarse con las últimas opciones, que generalmente son las menos recomendables.

Paso 5: Seleccionar el guarda-ropa adecuado

Es fundamental disponer de ropa cómoda; el concepto de comodidad justamente varía según la aventura que usted haya elegido. Para ello, visite diferentes sitios del destino y procure conocer qué se estila por esos lugares, no sea cosa de parecer un “marciano en el planeta tierra”.

Paso 6: planificar qué es lo que no se puede dejar de hacer

Es de buena técnica no andar con improvisaciones en un lugar desconocido; es por eso que le recomendamos apuntar los lugares que le gustaría conocer durante su estadía, para aprovechar esos minutos muertos en nuestros programas de viaje.

Paso 7: es este el mejor de todos… ¡a disfrutar!

Como hemos ya analizado en la entrada anterior, los peces son una afición agradable. Además de educativos, son algo que toda la familia puede disfrutar. Completemos las reglas de oro que todo aficionado debe conocer.

Regla 6: alimente a sus peces, no a su acuario

Lo elemental en este punto es tener en claro que las cantidades deben ser adecuadas; pocas raciones son suficientes para alimentar el acuario completo. Nunca debe sobre-alimentarse a los peces, pues ello atenta contra su salud e incluso puede generarles la muerte por intoxicación.

Regla 7: recambio del agua

Cada quince días debe cambiarse el 20 % del agua. Se aconseja aspirarla desde el fondo removiendo la arenilla, para estar seguros de retirar la mayor parte de los desperdicios. A su vez, deberán enjuagarse los cartuchos del filtro de esponja en agua que tenga la misma temperatura que el acuario.

Regla 8: controlar las condiciones de PH y nitratos

Ello es fundamental a fin de mantener en condiciones adecuadas las propiedades químicas del agua. Esto permitirá prevenir problemas relacionados a espacios acuáticos artificiales.

Regla 9: recordar que existe gente especialmente preparada para disipar nuestras dudas

No sólo existe literatura especializada, sino que varios negocios del ramo cuentan con personal idóneo para aclararnos cualquier tipo de cuestión en referencia a los peces tropicales.

Regla 10: tener en claro las prácticas prohibidas

Existen cosas que nunca deben hacerse, por ejemplo, poner muchos peces en un acuario nuevo; sobrealimentarlos; golpear con los nudillos el cristal y/o asustarlos.

Si los peces pudieran hablar, le agradecerían seguir estas reglas al pie de la letra.

Próxima entrega

En posteriores entradas, hablaremos de las 30 especies de peces más populares, determinando sus características salientes… ¡no se lo pierda!

Los acuarios caseros constituyen una opción divertida y estética; aquí le traemos las diez reglas de oro para planificar y aprovechar al máximo su mini–paraíso personal y disfrutar en familia.

Regla uno: el tamaño verdaderamente importa

En primer lugar debemos adquirir el acuario más grande posible: a mayor espacio, mejor y más cómoda será la vida de nuestros futuros huéspedes de honor. Una vez seleccionado el tamaño, procuremos un rincón de la casa que posea una base firme y que no esté directamente a la luz del sol, ya que esto contribuye al crecimiento de algas y formación de microorganismos que pueden, en algunos casos, alterar el mini- ecosistema.

Regla dos: adecuación del agua

El agua de red, en las zonas urbanas, está preparada para el uso y consumo humano; sin embargo, en algunas regiones posee un elevado nivel de cloro que resulta dañino para los peces. Por ello, debemos añadir un elemento que se denomina anti-cloro cuya función es acondicionar el agua eliminando los productos químicos dañinos.

Regla tres: accesorios imprescindibles

Si optamos por un acuario tropical, los peces deben tener agua templada: para ello se venden calentadores y termómetros. Al colocarlos debemos ponerla a una temperatura que oscile los 25 º C y nunca olvidarnos de revisar diariamente el nivel de calor. En cuanto a los termómetros, los más confiables son los digitales, que se pegan en el exterior del acuario.

Regla cuatro: uso de filtros

Para acuarios de hasta 80 litros debe usarse el filtro de esponja. Esto permite tanto la filtración mecánica (eliminación de desperdicios), como la filtración biológica (eliminación de impurezas perjudiciales en el agua por medio de bacterias beneficiosas).

Regla cinco: selección de los primeros huéspedes

Se aconseja comenzar con pocos peces, lo cual contribuirá a crear el ambiente adecuado en el agua. Después de -aproximadamente- un mes, agregue los peces que sean compatibles con los que ya ha hospedado, pues no olvide que si mezcla diferentes clases, muchas de ellas son incompatibles entre sí y ello podría opacar sus logros al quedarse sin huéspedes, o recrear la segunda guerra mundial al mejor estilo aquaman.

Hasta aquí hemos esbozado las primeras cinco reglas; en el post siguiente usted recibirá las restantes para, de esa manera, completar el decálogo del buen “aficionado al acuarismo”.

Suele ocurrirnos en multitud de ocasiones. No nos apetece hacer nada. Si esto sucede un día determinado se entiende; pero no tanto si es la tónica general. El tener los recursos necesarios para distraerse y no usarlos puede esconder una enfermedad.

Trastorno Obsesivo Compulsivo

En muchas ocasiones, la apatía no la produce todo en general sino una sola situación. Por ejemplo, si no nos apetece salir con los amigos puede ser o bien porque estas personas no nos interesan o bien porque nos da miedo algo.
En la mayoría de los casos lo que nos aterra es hablar en público, no por nada, sino por miedo a parecer un idiota. Las veces que lo hemos hecho nos hemos puesto demasiado nerviosos, por eso evitamos esa situación y, por extensión, salir de casa.
Lo mismo ocurre con otras situaciones más sencillas que tampoco hacemos, nos escondemos tras una falta de motivación cuando la realidad es que lo que sentimos es miedo puro y duro.

Las soluciones

Todo el mundo aboga por las mismas soluciones ante este problema. Todas ellas son equivocadas. Nos explicamos: siempre se les dice a estas personas que salgan, que se apunten a un gimnasio, a aprender idiomas o algo parecido.
Al pagar se le obliga a esa persona a que vaya a hacer esas actividades. Es decir, empeoramos su actitud porque, primero el verdadero problema no se arreglará y segundo le imponemos una forma de actuar, le cambiamos su forma de ser para que vaya a un lugar que no le gusta.

Es decir, sería interesante que se supiera el motivo real de lo que les sucede para luego ayudarles y no al revés. Puede ser más delicado de lo que parece y puede degenerar en una enfermedad más seria.
Por eso sería positivo no empujar a estar personas a hacer nada y sí a hablar. A que verbalicen lo que les ocurre, a que se abran a los que les rodean para comentar sus sentimientos, sus dudas y sus problemas.

Sólo así conseguiremos nuestro verdadero objetivo. Que esa persona salga de la cueva donde se ha metido y así sea capaz de afrontar ese problema, bien con ayuda profesional o de modo personal.

Este tipo de complejos no se solucionan con pastillas o cosas parecidas. Hay que acudir a los profesionales. Normalmente tienen fácil solución y nuestra vida puede cambiar en poco tiempo. No dejéis para mañana lo que podéis hacer hoy.

En mucha ocasiones, hemos oído que el té verde es antioxidante y anti cancerígeno. Las propiedades de la bebida están completamente demostradas pero hay que tener cuidado con ingerirla si ya padecemos esta enfermedad.

Los problemas de beber té verde

Es importante reseñar que los pacientes con cáncer se ven castigados por la quimioterapia de una forma bestial. Por eso, en la mayoría de los casos toman bebidas como el té verde que sirve como antioxidante. Y así es, pero sólo antes de contraer la enfermedad.

Nunca se había investigado la influencia de la bebida en estos pacientes pero un reciente estudio, de la Universidad del Sur de California y publicado por Europa Press, acaba de demostrar que esos pacientes tienen más problemas a posteriori.
El motivo es bien sencillo: el suplemento natural que aporta el té verde bloquea los efectos de la quimioterapia, por lo que el organismo no la asimila y además empeora. Y lo hace porque las células cancerígenas siguen creciendo a su ritmo y además los efectos secundarios de Velcade, el medicamento que toman estas personas, se vuelven contra el enfermo.

Las opiniones

Los propios médicos que hicieron el estudio pensaron que el efecto era justo el contrario. Una de las sustancias del té verde, el EGCG debería de acelerar el proceso de recuperación celular pero descubrieron, con desolación, que las consecuencias para los enfermos podrían ser trágicas.
Por eso nos hacemos eco desde aquí de esta noticia. Los médicos han pedido que se promulgue esta nota porque la vida de miles de enfermos puede empeorar a diario. Sin embargo no hay que desterrar del todo el té verde. Sólo con Velcade se bloquea su funcionamiento pero con otros fármacos el té verde potencia la recuperación del paciente. Eso sí que sería una buena nueva para los médicos y los centros de atención primaria que a diario van tratando con estos enfermos. Además, hay casos en los que el cáncer no es consecuencia de nuestra actitud. Todos entramos en el bombo de esa trágica lotería.

Esperemos que pronto podamos dar la noticia del descubrimiento de la vacuna definitiva contra una de las plagas de la Era Moderna, el cáncer. A todos los afectados, nuestro más sincero ánimo. Sabemos, por desgracia ya que cada vez son más los casos, lo dura que es la enfermedad y lo difícil que es el día a día, por eso desde aquí os apoyamos y os deseamos que miréis más al horizonte que al mañana. Seguro que salís adelante.

Excipientes

La composición del excipiente es muy importante a la hora de determinar el FPS de un preparado. Así, la presencia de agua en una fórmula aumenta el factor de protección solar que hay que utilizar. Hay que tener en cuenta la naturaleza de la sustancia filtrante.

El nivel progresivo de protección se consigue con los siguientes excipientes:

• Lociones hidroalcohólicas:

Desaparecen rápidamente de la superficie cutánea, dando por ello una protección poco prolongada y escasa. Estas preparaciones provocan además una excesiva deshidratación cutánea.

• Emulsiones O/W:

Protegen algo más. Las cremas evanescentes con poca cantidad de grasa están indicadas para personas con piel normal o grasa que no necesitan excesiva protección.

Presentan el inconveniente que al evaporarse el agua con rapidez, es necesario aplicar frecuentemente el preparado debido a que la fina capa lipídica que entonces se origina, es insuficiente para una protección adecuada.
Si son algo alcalinas favorecen la formación e implantación de melanina.

• Aceites:

Presentan la ventaja de mayor permanencia cutánea, evitan el resecamiento por el efecto calórico solar y de por sí, sus componentes tienen propiedades antiactínicas. No se eliminan fácilmente tras el baño, por lo que las aplicaciones no tienen por qué ser tan frecuentes. Tienen el inconveniente de su fácil vertido, manchan la ropa y la arena se les adhiere con facilidad.

• Emulsiones W/O:

Al aplicarse en capas más gruesas que las anteriores presentan una mayor protección. Son recomendables para personas de pieles secas y sensibles. No se vierten tan fácilmente pero sí se les adhiere la arena.

Respecto a la resistencia al agua: ¿la protección solar que nos proporciona un preparado se mantiene o no cuando nos bañamos en el mar o en la piscina?.

Conviene así diferenciar:

• Productos WATER RESISTANT: Capaces de aguantar 40 minutos de inmersión en el agua. Un producto antisolar que resiste una inmersión de 40 minutos, puede considerarse resistente al agua
• Productos WATER PROOF: Son capaces de aguantar 80 minutos de inmersión en el agua.

A pesar de estos dos últimos aspectos, se recomienda la aplicación del producto después de cada baño o tras 2-3 horas de exposición solar.

Ya no hay excusas… ¡a disfrutar del sol y de las vacaciones!

Factor de Protección Solar (FPS)

Se define como la relación entre el tiempo necesario para la aparición de eritema usando un filtro solar y el tiempo necesario para que se produzca ese mismo eritema sin el filtro.

FPS= Dosis mínima eritematógena con fotoprotector / Dosis mínima eritematógena sin fotoprotector

El FPS da idea del tiempo que un individuo puede estar expuesto al sol sin quemarse.
Hay que tener en cuenta que el FPS es un valor orientativo, en el que influyen factores dependientes del individuo, del producto, del medio ambiente y algunos más.

Existen varios sistemas para evaluar el FPS: el Shulze y DIN en Europa, el FDA en EE.UU. y el SAA en Australia. Todos intentan hacer una escala de este factor pero cada uno utiliza un método distinto de evaluación; esto supone que, para un mismo factor de protección, tengamos valores distintos en cada una de las escalas antes mencionadas.

Tampoco podemos establecer equivalencias claras entre las distintas escalas; es decir, no podemos afirmar que tal valor de la escala DIN equivale a tal otro de la escala FDA. Por tanto, debemos de saber en cada momento a qué escala nos referimos para evitar posibles errores.

Tipos de Filtros

Existen dos tipos de filtros: físicos y químicos.

• Físicos:

Son opacos y actúan como barrera física reflejando y filtrando el 99% de la luz visible y rayos ultravioleta. Se reservan para zonas muy sensibles (nariz, labios, orejas y dedos de los pies) y, aunque son muy efectivos, no se usan mucho porque pueden manchar la ropa.
Son entre otros:
- Oxido de zinc - Dióxido de titanio - Vaselina - Talco - Salicilato de bencilo.
- Cinamato de bencilo - Carbonatos y óxidos magnésicos - Mica - Bentonita.

• Químicos:

Filtran y disminuyen la radiación que llega a la piel por absorción. No son opacos pero resultan incoloros tras su aplicación. Se emplean combinaciones de los mismos ya que, de este modo, aumentan su efectividad y el espectro que abarcan permitiendo, además, disminuir las proporciones en las que cada uno participa en la formulación, con lo que se reducen los riesgos de posibles efectos adversos. Es importante decir que ningún preparado fotoprotector puede inducir el bronceado.

Los derivados del PABA han sido durante mucho tiempo los filtros solares más utilizados por su alta efectividad frente a las radiaciones UV-B, pero se han descrito problemas alérgicos y dermatitis de contacto debidos a ellos. Los más eficaces parecen ser etildihidroxipropil PABA y octil dimetil PABA.

Los derivados del ácido cinámico son igualmente eficaces frente a las radiaciones UVB, y aumentan su efectividad asociados a los anteriores y con benzofenonas.
Además de los anteriores podemos destacar el octil metoxicinamato.

Los derivados del ácido salicílico (Sunarome xmo) se utilizan en altas concentraciones por su moderada actividad. Son efectivos en la zona UVB aunque débilmente.
Los derivados de la benzofenona absorben todo tipo de radiaciones UV. Se recomienda su uso en personas con fotosensibilidad, o que presentan enfermedades que puedan agravarse con la luz solar. Son altamente eficaces y seguras frente a Uy-A.
La más usada es la oxibenzona.

Fotoenvejecimiento cutáneo

El fotoenvejecimiento o envejecimiento producido por la radiación solar es la causa principal del arrugamiento prematuro de la piel; y no sólo acelera el proceso de envejecimiento fisiológico, sino que además presenta unas características bien diferenciadas: intensa sequedad cutánea, arrugas marcadas, flacidez, falta de elasticidad, hiperqueratosis, presencia de manchas hiperpigmentadas y aparición de lesiones premalignas e incluso malignas.

Efectos adversos de las radiaciones sobre los radicales libres

Las recientes investigaciones en el campo de los radicales libres señalan los efectos de las radiaciones ultravioleta sobre la producción de estas especies reactivas oxigenadas, que pueden desempeñar un papel fundamental en enfermedades cutáneas como envejecimiento, cáncer cutáneo y una gran variedad de foto-dermatosis.

Los radicales libres no son moléculas extrañas a la piel, sino que son producidos habitualmente en los procesos de respiración celular. Existen diversos neutralizadores endógenos de radicales libres (enzimas y antioxidantes) que permiten reducir su concentración a niveles no perjudiciales para la piel, pero muchas veces estos mecanismos no son suficientes ya que su producción excede a su neutralización.

Tanto la radiación UVA como la UVB conducen a la producción de especies reactivas oxigenadas que actúan sobre la piel de formas diversas: alteran la bicapa fosfolipidica (especialmente vulnerable a la oxidación) que constituye las membranas celulares; interfieren en el funcionamiento de las enzimas y sobre el ADN de los fibroblastos (células) del tejido conjuntivo.

Mecanismos de protección

Existen unos mecanismos naturales de protección para evitar los efectos nocivos de las radiaciones solares; la piel realiza funciones de defensa a distintos niveles. En la capa córnea, las radiaciones pueden ser reflejadas, refractadas o absorbidas. Para evitar la penetración de estas radiaciones, el estrato córneo va engrosándose y aumentando de espesor. Ya de por sí es más grueso en individuos de raza negra.

Para proteger la piel de la radiación solar existe un filtro natural que es el ácido urocánico, procedente del sudor, que es segregado por las glándulas sudoríparas.

No obstante, el principal mecanismo de defensa de la piel lo constituyen unas células contenidas en la capa basal epidérmica denominadas melanocitos. Estos, sintetizan la melanina, que es un pigmento presente únicamente en la raza humana, ya que otros vertebrados superiores poseen -para protegerse del sol- los pelos, las plumas o las escamas.

La cantidad de radiación que llega a la piel supera la capacidad defensiva de la misma, por lo que se necesita una protección adicional, que la proporcionan los famosos filtros solares.

Estás planeando tus vacaciones; has elegido cuidadosamente el guardarropa que has de empacar, pero quizás te estés olvidando de algo imprescindible: una buena protección para tu piel. Aquí te explicamos la importancia de cuidarla para poder disfrutar ‘en cuerpo y alma’ del anhelado descanso.

Actualmente la sociedad ha impuesto la moda del bronceado como símbolo de bienestar y salud. Sin embargo, los baños de sol incontrolados constituyen un grave peligro para la piel y nuestra salud, ya que pueden conducir al envejecimiento cutáneo prematuro, aparición de alergias o manchas, y desencadenar lesiones cancerígenas.

La piel es la defensa natural de nuestro organismo frente a lesiones ante las agresiones externas, siendo la pigmentación el factor de protección por excelencia ante las radiaciones solares. Dicha protección es insuficiente en personas sensibles o que abusan de exposiciones prolongadas al sol.

Para que se produzca un bronceado satisfactorio y no aparezcan molestias leves (alergia, eritema, prurito) o graves (quemaduras, cáncer de piel), se tienen que utilizar correctamente los productos que protegen de las radiaciones solares. Los fotoprotectores han evolucionado considerablemente en los últimos tiempos y cubren una extensa gama de necesidades, adaptándose perfectamente al tipo de piel y a las circunstancias ambientales.

La radiación solar

Los rayos luminosos que llegan a la tierra, según su longitud de onda, pueden clasificarse en: UVC, UVB, UVA e IR (Ultravioletas A, B, C e Infrarrojos). Pero en realidad, los ultravioleta C no alcanzan la superficie terrestre ya que son absorbidos completamente por la capa de ozono, situada a unos 60 km. de altura. De ahí la importancia de mantener íntegra dicha capa o de lo contrario, las radiaciones que llegarán a nuestro planeta podrían ser destructivas para los seres vivos.

Efectos de la radiación solar

UVA:
- Pigmentación directa e inmediata por foto-oxidación enzimática.
- Eritema mínimo.
- Envejecimiento cutáneo; formación de radicales libres fotocarcinogénesis.

UVB:
Antirraquítica: estimula la formación de vitamina D3.
Eritema actínico (de 5 a 36 horas).
- Rosado.
- Rojo.
- Ciánico-edematoso( Azulado) y doloroso.
- Desprendimiento flictenular (lesión cutánea con producción de ampollas).
- Pigmentación directa enzimática.
- Fotocarcinogénesis epitelial (formación de tumores).

IR
- Vasodilatación y sudoración-deshidratación.
- Eritema térmico o infrarrojo.
- Estimula la desnaturalización (ruptura) del ADN celular por los rayos UV.

Estar bien maquillada es importantísimo, para eso tenés que saber qué colores te favorece según tu tono de piel. Seguí estos consejos y te vas a ver fabulosa.

Piel blanca:

Elegí los azules para los parpado o una sombra color plata. Delinea las pestañas inferiores con un matiz marrón. Para las mejillas usa un rubor rosado y terminà con un labial color durazno.

Piel oliva:

Elegí las sombras verdes. Usà un rubor color malva y los labios píntalos de un rojo pasión.
Piel morocha:

Elegí los tonos bronces van ser que tu piel brille màs. Sombra dorada y rubor bronce. Los labios rojos.

Piel colorada:

Optá por las sombras en tonos violetas. El rubor borgoña va quedar estupendo en tu piel. La boca color ciruela.

Para que tu maquillaje sea perfecto tenés que comprar una buena base (no la pruebes en la mano, el color de la piel es distinta que la de la cara. Te conviene probar un poco debajo de la mejilla si el color se pierde con tu tono esa es la ideal).

Consejos prácticos:

• Nunca uses los labiales de los probadores te podés contagiar herpes.
• No compres maquillajes baratos. Es mejor tener pocos pero buenos, sino te pueden perjudicar la piel.
• Mirà la fecha de vencimiento. Y tirà los productos que ya se vencieron
• Si la máscara de pestañas esta un poco seca y no tenès tiempo de comprar otra ponela debajo del agua caliente.
• Trata de no compartir la máscara de pestañas te podès contagiar conjuntivitis.
• Si tenés piel grasa elegí las bases libres de aceite
• No te olvides de sacarte el maquillaje todas las noches. Si dormís con la máscara de pestañas puestas con el tiempo te van a salir bolsas.
• Usá los dedos para aplicarte la base porque en las esponjas se depositan muchas bacterias.
• Para que tu labial dure más, antes aplica un poco de polvo compacto.
• Si querès tener un look muñeca sonríe y aplicà el rubor sobre la parte màs prominente con movimientos circulares.
• Si en cambio querès un efecto sol aplicá el rubor sobre todo el pómulo y sobre el puente de la nariz.
• Dobla el cepillito de la máscara de pestaña, así va ser màs fácil aplicarlo.