Allí estaba él. Con esa cara de siempre mirando cómo las gotas de lluvia se lanzaban en picado contra el cristal de la ventana del tren que llevaba a la soledad. Había quedado con su novia, otro pueblo, otro lugar, otra cultura, otra mano que la tocaba cuando él se volvía a casa pensando que era la mujer de su vida. Pero ese día era especial. Iban a celebrar una fiesta especial. Era el día de Todos los santos. Ella quería ir a un centro comercial para que él le comprara ropa a cambio de sexo en los baños del comercio. Él sólo valoraba eso de de ella.

Siempre se había vendido a los placeres carnales y por eso lo estaba pagando caro. Ella estaba en la estación esperando el tren. Se montó. Llegó a su sitio y no le besó. El día antes habían discutido. Ella estaba extraña, miraba por la ventana, no era capaz de mirarle a la cara. Cuando llegaron al centro comercial le invitó a que no fueran por el camino de siempre sino dando una vuelta alrededor. Él aceptó encantado. Entonces le dijo: “te voy a decir algo que no te va a gustar”. Él pensó que se trataba de algo de dinero, de problemas con su familia o algo.

Pero no, le dijo que ella llevaba dos semanas yéndose todas las tardes a estar con un vigilante de obras de al lado de su casa. Le contó todo lo que el otro le hacía. Le dijo que estaba enamorada. Le dijo que entendería que no quisiese estar más con ella. Él lloró junto al mar. No se lo creía. Pasaron juntos ese día. Fueron al cine. Comieron juntos. Ella se compró ropa que él pagó. Ella no se arrepintió de nada. El día se acababa. Él seguía con la relación adelante, ella no daba señales de actividad cerebral. Ella insistió en el tren para que todo acabase. Él lo entendió. Por eso le dijo que de acuerdo. El tren la escupió. Siguió su camino en el vagón solitario de noviembre.

Él dejaba atrás siete años. También a una persona. Sus sueños. Sus deseos. Sus fracasos. Sus broncas. Sus errores. Sus temores. Sus encuentros. Sus antagónicas personalidades. Los siete años pasaron por su cabeza como un vendaval. Todas las escenas se repetían en su mente. Como una película. Al llegar a su ciudad, a una chica se le cayeron los apuntes al suelo. Su sonrisa y su “Gracias” le alegraron el alma. Era libre.

Entonces, a ver si me entero, yo entro en el examen como el que no quiere la cosa. ¿Qué hago? ¿Escuchar?, ah vale, sólo escuchar las indicaciones. Bien, ¿seguro que las preguntas serán estas?, que sí, que para eso estás en el sindicato. Pero a ver, es que esto es para la policía, a ver si van a descubrir el pastel, ah, que no, que no descubren nada porque todos entran igual.

Las pruebas físicas entonces… nada, vale, o sea que el de las pruebas físicas también está en el ajo, el hijo y el sobrino, vale. Pero, no quisiera yo, que para eso pago los 2000 euros, claro eso ya lo sé, pero que no querría yo verme en la calle a posteriori. Que el que denuncia es usted. Vale. Pero, ¿para qué he estado yo calentándome la cabeza todo este tiempo?, es decir, ¿para qué le he pagado las clases particulares todos los meses si al final me iba a enchufar?, ah claro, el aguante del buen policía y la lealtad.

Ya comprendo. Pero la policía tiene que luchar por la justicia y no creo que esto sea demasiado justo para el resto de compañeros que se presentará a estas oposiciones. Que así no llegaré a nada, vale. Entonces sólo se trata de aprenderse las respuestas porque el examen será tipo test, que lo han cambiado ahora. Ah no, que lo ha cambiado usted para hacerlo más fácil. O sea, para que la gente se trague el anzuelo. Bien, bien. Y luego ¿a dónde me mandarán?, porque si todos entramos así a alguno le tocará pringar.

Ah bueno, o sea que los de las academias también compran sus plazas y luego el reparto es equitativo, pero que en la provincia seguro. Bueno, no está mal, más o menos lo que quería si hubiese estudiado. Ah, o sea que al principio un compañero suyo me protegerá y ya luego lo que yo me busque. Claro, ya entiendo. Bueno pues nada, que muchísimas gracias por el esfuerzo que hace, que los 2000 euros serán casi una propina, usted merecería muchísimo más, pero claro, como es de izquierdas el dinero no tiene valor para usted.

Lo dicho, que espero verle mañana en el examen y que ya pondré yo en el pliego de abajo una señal. Recuerde que, por si las moscas, la última X la marcaré en rojo. Venga, hasta mañana.

Sí, dígame, que borre las llamadas de mi móvil y que no le conozco de nada. Hombre claro, no, no, esto no es una cámara oculta no, ¿Qué llaman a la puerta?, ¿la policía?, ¿no me diga?

Reunidos el abajo firmante, Don Francisco Méndez y Rodríguez, con mi persona, el Notario: Don Joaquín Gutiérrez de las Montañas, se me hace constar, a modo de testamento, el reparto de sus bienes de la siguiente manera:

A mi esposa, Doña Juana García Pérez, le dejo el usufructo de la tercera parte por nula propiedad de la mitad cuarta y quinta del inmueble situado en la calle del Pez número 9.

A mis hijos, Juan y Francisca, les dejo el usufructo y la nula propiedad de la tercera parte, sexta y séptima del citado inmueble.

A mis hermanos, si es que queda alguno vivo cuando me muera, les dejo la propiedad, nula propiedad, octava y novena más la cuarta parte del inmueble de la sierra. Villa Francisco.

A mi amante, porque tenía una amante, Loli, le dejo todo lo demás.

Y para que conste en acta firma siendo la fecha y la hora…
-Señor Notario. ¿Explicación para torpes por favor?
-Sí señora. A usted le deja un piso de mierda, el mismo que a sus hijos. A sus hermanos que se vayan a la sierra y a la querida todo lo demás.
-Pero, ¿eso es posible?
-Claro. Es decir, que en cuánto se muera la querida pasa a tener su parte. Y lo de la sierra ya veremos a ver qué pasa. No tengo yo muy claro, viendo como ví yo a la Loli, que los hermanos tengan algo que pintar en la Sierra. Esa le sacó lo que pudo en vida y tras la muerte más de lo mismo. Una arpía.
-Pero, ¿qué puedo hacer? Sabe usted, llevábamos 40 años casados, siempre felices, con nuestros problemillas, pero esto es una injusticia como un camión de grande. Es que no entiendo cómo un hombre puede hacer eso con su familia. Con lo bueno que hemos sido con él. Y ahora con el cáncer dónde estaba Loli, ahora no claro, pero para cobrar sí. Desde luego…
-Lo siento señora, es lo que hay, Dura Lex sed Lex.
-Ya comprendo. Bueno, gracias.
-Suerte, señora.

Y allá se fue Juana con el alma rota hacia su casa, sin saber si pisaba el suelo o no lo pisaba. Deseando echarse a la Loli a la cara. Con los demonios por dentro de la piel y con esa sensación de impotencia que sólo conoce el que ha sido engañado por la suerte alguna vez.
Para esa maldita fulana que se va con cualquiera menos con nosotros.

Desde el planeta Tierra mandamos este mensaje al espacio interestelar, no sabemos si podrán entender nuestro idioma aunque imaginamos que sí. Acaba de comenzar el año 2250 y la situación en Europa es insostenible. Tras 6 Guerras Mundiales, el control del petróleo está en manos de los africanos. Poco a poco conquistaron el mundo y obligaron a las naciones que les expoliaron a devolverle todos los bienes.

El resto de países sufrió una crisis económica desde 2009 hasta 2100 y no pudieron hacer nada. La gente comenzó a perder sus empleos, asaltaron los bancos, quemaron los Congresos y la Tercera Guerra Mundial fue una lucha por la supervivencia. Sólo los americanos pudieron salvarnos de la quema pero, debido a los puentes de comunicación que establecieron para llevarse lo poco que nos quedaba, los africanos también saltaron al nuevo continente.

El primero en hacerlo fue Obama, el presidente, que con una peligrosa política de inmigración comenzó a permitir a los africanos llegar a donde nunca estuvieron. Hoy en día todos tenemos que hablar un dialecto entre francés, inglés y Senegalés. Nadie entiende a nadie, no existe la cultura porque nos quemaron las bibliotecas, los soportes digitales y todo lo que se les ponía por delante. Tras esta destrucción cultural masiva nos impusieron su religión; más o menos. fue como la conquista de América por los españoles pero a la inversa.

Con los pilares de las naciones destruidos, el modelo de gobierno era el de la dictadura. Así lo hicieron, pero eso provocó la cuarta Guerra Mundial. Los europeos de siempre nos unimos para derrocar a los africanos, a los que conseguimos echar una vez más hacia su continente. Pero los intentos por enrocarse en el poder fueron por parte de todos, la solución no estaba clara. No sabían si un parlamento común, uno para cada país o qué hacer ahora que podíamos empezar a resurgir.

De modo que otra vez llegaron los africanos a conquistarnos y así desembocamos en otra Guerra que ganaron ellos. Los que ahora nos oprimen. Por eso os pedimos, independientemente del planeta del que provengáis, que nos ayudéis. Que impongáis el sistema de gobierno que tengáis, que nos dictéis nuevas leyes, que pongáis orden, que no nos permitáis que sigamos a la deriva varios siglos más. La situación es insostenible. Por favor. Necesitamos ayuda.

-¿Qué lees MX 35?

-Nada, YJ 342. El mensaje de un aguafiestas que pide ayuda. A ver cómo nos divertimos mirándoles por el telescopio si les arreglamos los problemas.

Amor, odio, rencor, angustia… en fín, sentimientos que la humanidad alimentó desde su incógnita aparición, ataduras de las cuales nos confesamos presas fáciles, pero que justamente nos diferencian del resto de los seres vivos.

En esta ocasión te acercamos este bello relato, de autor desconocido, pero que nos permite tomarnos un minuto de reflexión sobre algo tan básico, instintivo y humano, como los sentimientos que cada uno de nosotros albergamos dentro.

Te presentamos: La isla de los sentimientos.

Érase una vez una pequeña isla, donde vivían todos los sentimientos:
La alegría, la tristeza, la vanidad, la sabiduría, el amor y otros.

Un día avisaron a los moradores de esta isla, que ésta iba a ser inundada. Muy asustado, el amor se preocupó para que todos los sentimientos se salvasen.
El avisaba a todos: “¡huyan… la isla va a ser inundada… huyan!”.

Todos corrieron y se embarcaron en lanchas para subir hasta una montaña muy alta. Sólo el amor no lo hizo. El quería estar un poco más en la isla.

Cuando el agua se acercaba cada vez más, él corrió a pedir ayuda.

Vio pasar a la riqueza y le dijo: “riqueza, ¿me llevas contigo?”… y la riqueza le dijo: “no puedo, mi lancha esta llena de oro y plata y tú no vas a caber”.

Pasó entonces la vanidad y el amor le pidió: “vanidad, ¿me llevas contigo?”… y la vanidad le dijo: “no puedo, porque vas a ensuciar mi lancha nueva”.

Pasó entonces la tristeza, y le dijo: “tristeza ¿puedo ir contigo?”… y la tristeza le dijo:”oh amor, estoy tan triste que prefiero ir solita”.

Luego pasó la alegría, pero ésta estaba tan alegre que no vió al amor.

Ya desesperado, al saber que moriría ahogado, el amor comenzó a llorar. Pasó entonces un barco pequeño y una voz le dijo: “¡sube amor, yo te llevo!”. Y el amor subió.

Estando ya en la parte alta de la montaña, el amor le preguntó a la sabiduría: “sabiduría, ¿quién era el del barquito que me trajo hasta aquí?

Y la sabiduría le dijo: “el tiempo”.

El amor le replicó: “¿el tiempo?… pero, ¿por qué sólo el tiempo me quiso traer?”.

Y la sabiduría le contestó: “porque sólo el tiempo es capaz de ayudar a entender un gran amor”.

http://www.buscapareja.es/

Ponga su mensaje a continuación:

Se busca pareja. Joven inteligente, alto, musculado, 15 masters, 20 centímetros, busca a una mujer con una serie de características. Le tiene que gustar estar en casa y salir a partes iguales. También tiene que gustarle el fitness y estar en el gimnasio observando cómo ligo con todo lo que se mueve. Sería bueno que supiese algo de cocina vegetariana, así estaríamos a la línea totalmente.

No estaría nada mal que tuviese un cuerpazo (celulíticas abstenerse). Otra idea positiva que me ronda por la cabeza es que debería ser abierta sexualmente, tríos, intercambios y demás sería lo mejor. Tampoco me gusta que no trabaje en nada, si tiene un trabajo compatible con las horas de gimnasio mejor que mejor. Debe saber cinco idiomas, ser buena persona, simpática sobre todo, muy abierta y gustarle mi persona.

Deberá adorarme y decirme lo que le gusta de mí cada media hora. Puede ir olvidándose de su familia, a la que conoceré una sola vez para luego mandarlos al destierro más vil. Esta persona debería tener en cuenta una serie de factores importantes. Por ejemplo: soy mejor que ningún otro tío que haya conocido o que vaya a conocer. Mi Ferrari no es lo mejor de mí. Las pastillas que tomo son absolutamente necesarias para mantener mi templo, mi cuerpo.

Por lo tanto no quiero escenitas con que si no vayas a la peluquería o ¿qué te parece este vestido?, no me importa, sólo busco una especie de muñeca hinchable que hable conmigo, no una tía de verdad. Soy así de imbécil y por eso estoy solo, pero es que no quiero otra cosa. No voy a maltratarla nunca, le daré una vida de hogar y un marido fiel. Pero por favor, que no se dirija a mí hasta que se lo permita.

Si cumples con todas estas condiciones sólo tienes que ponerte en contacto conmigo y será un gran placer, sobre todo para ti, conocernos, tomar algo y a ver qué pasa luego. Mi loft de 200 metros te está esperando. Mi cuerpo será la mejor obra de arte que hayas visto en tu vida. Vamos nena, ¿a qué esperas?
Paco.

Respuesta:

Estimado Paco, nos alegra saber de tu autoestima pero este mensaje no lo podemos incluir en nuestra web. Aún así no desesperes, en cuánto que terminemos de programar http://www.imbecilyestupidobuscapareja.com/ tu mensaje será el primero en aparecer en nuestro panel. Gracias por confiar en nosotros.

A lo mejor no se trata de eso, simplemente de ser como uno y es y ya está. Porque si te paras a pensar no hay forma, en la mayoría de las ocasiones, de sacar la cabeza. Lo hemos intentado todo pero siempre hay una amenaza ahí fuera. Y es que los enemigos son muchos, demasiados diría yo, empezando por tu pareja, para seguir con tu familia, tus amigos, tus vecinos, tu alcalde y los políticos en general.

Esos sí que tendrían que abrir el grifo de una maldita vez porque es asqueroso lo que hacen con el pueblo. Con qué cara se nos siguen presentando cada cuatro años; con cara de tonto para que les sigamos dando la millonada que se llevan. Además esta gente no se va al paro, se va a su trabajo anterior y a mangar todo lo que puedan de su etapa como ministro.

Y nosotros qué. Quién somos, qué hacemos aquí, estaremos vivos mañana, sí, eso es lo único en lo que pienso cuando me duermo, que mañana iré a ese supermercado que tirará lo que no les interesa. Que entre las ratas, humanas y animales, tendré mi oportunidad para comerme una manzana podrida y yogures caducados hace 3 días. Que el café de Cruz Roja me cae bien más por la conversación que por el café en sí. Que esta vida de rosas no es más que de espinas. Que lo que me decían los curas cuando estudiaba en su colegio no me ha servido absolutamente para nada.

Ni siendo cristiano ni ateo se consigue nada en esta selva. Lo único que consigues es lo que he conseguido yo, amigo mío, dormir entre cartones con un ojo abierto por si a algún pijo le da por prenderte fuego y hacer de ti una falla humana. De que el estómago lo tengo destrozado, de que aunque vivo en la calle no me drogo ni soy alcohólico. De que mi mujer se quedó con todo y mis hijos siguen viviendo en mi chalet, pensando que su padre se ha ido con una mujer a California. De que esta ciudad se me mete por las venas a cada paso y cada vez me da más asco. De que entres en un bar y todos estén pendientes de que no me lleve nada. De que te echen una moneda con asco, como si fueran los amos del mundo, esos miserables que tienen un sudoku por nómina, esos que siguen contribuyendo a que en este país sigan mangando los mismos desde hace 100 años.

No, no se acabó el fascismo; sólo se le cambió el nombre mi amigo. Menos mal que te tengo a ti compañero, mi fiel perrillo.

… Gracias, gracias, lo vamos a conseguir amigos, votadme, no dudéis nunca que seré el mejor presidente de la historia de la democracia española. Os daré trabajo a todos, la constitución se hará real y tendréis derecho a una vivienda digna, todos tendréis pensiones, el subsidio de paro será obligatorio aunque no hayáis cotizado nunca. Todo ese bienestar social lo conseguiré con vuestra ayuda, porque un país se hace entre todos, porque todos somos un país que florece, que emerge, que está en boca de todos y que, si yo llego ser el presidente, será líder mundial.

Y también en la política internacional tenemos mucho que decir. Se acabó entrar por la puerta de atrás en la ONU, ahora los presidentes del mundo se rendirán a nuestros pies porque nos convertiremos en una gran potencia internacional. Se arreglará el problema de Israel, Afganistán y el hambre, todo con vuestra ayuda compañeros.

Porque sin el pueblo el político no puede hacer nada, porque sin el pueblo nos convertimos en seres ajenos a la realidad de la calle y nosotros, vamos a hacer política desde la calle. Iremos casa por casa para ver cuál es la realidad social porque no queremos gobernar sin el pueblo; el pueblo y nosotros lo vamos a conseguir.

Sabemos que pensáis que somos más de lo mismo, todos los anteriores os han engañado con falsas promesas, pero no creo que caigamos en lo de siempre; nosotros venimos desde abajo, somos el partido de los oprimidos no de los opresores, de los que no tienen dinero y no de los ricos, de los que pagan una hipoteca y no de los que la dan, somos el partido político de tus sueños, somos los mejores y contigo lo vamos a conseguir.

Por eso os pedimos el voto, no para que nos aseguréis cuatro años de Parlamento, coche oficial y nómina astronómica (aunque no vamos a renunciar a esos derechos, claro está), os lo pedimos para arreglar el país y para solucionar vuestros problemas. Creedme compañeros. No lo hacemos para enriquecernos, eso lo hacen los de la oposición, nosotros no; nosotros somos legales y cumpliremos todos los puntos de nuestro programa. Prometido está y el que no lo crea que nos pase el vídeo de este mítin.

- Hombre, para el muñeco presidente el discurso lo veo bien, pero el último párrafo implicaría que el muñeco tiene subconsciente. No sé yo si el público va a entender.

No hombre no, no es que te vaya a despedir así como así, es simplemente una regulación temporal. Ten en cuenta que necesito también recuperarme de los gastos que conlleva tener abierta una empresa que no vende sus productos. Sois doscientos trabajadores, pague usted impuestos, seguros sociales, protección de riesgos laborales, material, luz, agua y no sigo porque ya hace tiempo que se me olvidó todo lo que pago.

Pues claro que me fastidia hacerlo, llevas 20 años trabajando aquí y no tengo el valor necesario para decírtelo a la cara, por eso lo hago por teléfono. Porque sé que cuando había que venir los domingos a trabajar para sacar pedidos venías y sé que como tú, el resto siempre ha dado la cara por mí.

Que conste que no me voy al Caribe ni mucho menos, tengo que cumplir la ley y lo sé, pero no puedo. No me llega el dinero ni para mis propios gastos. La gente no compra absolutamente nada. No tienen dinero ni para comer. Es la pura realidad. Nadie puede hacer nada y nos vemos en la mismísima calle.

Para mí también es duro no creas. Si no tengo dinero en efectivo me van a meter mano a las propiedades y me van a embargar hasta los suspiros. No creas que yo he nacido en un árbol, tengo hijos, familia, ex mujer y muchos gastos. Sí claro, vende el chalet de la playa y páganos. Eso es fácil decirlo pero es que aquí no hay ni culpables ni víctimas, todos estamos en el mismo barco.

Que ahora pensáis en una huelga. Bueno, hacedla, pero insisto no tengo un duro. Tenéis el paro al menos; yo como autónomo no tengo nada, sólo embargos y problemas. Mi familia me sigue tirando del pantalón para que les dé de comer y no tengo un maldito céntimo. No puedo; lo siento pero no puedo más.

Esta situación ha llegado ya a su límite y ni tengo fondos de inversión, como dicen los del sindicato, ni tengo el dinero en el extranjero. Cuando queráis os vais a Hacienda a comprobar lo que tengo. Porque no tengo ni para un café. Sé que no me creerás, ninguno de los otros lo hizo, pero por la amistad que nos ha unido intenta que tus compañeros vean también que los empresarios somos los primeros en vernos en la cuerda floja. Sé que es complicado, que tendría que tener ahorros y todo eso, pero no los tengo. Sólo tengo una pistola y una bala. Sólo eso.

Su evolución

Tras el éxito enorme de El Gran Gatsby, el autor vivió la parte final de la década de los años veinte con holgura económica. Pero en 1930 tuvo un grave problema: las fiestas y el lujo supusieron un considerable descenso en su economía.

Su esposa Zelda padecía esquizofrenia y el trabajo de redacción de su cuarta novela tuvo que aplazarse. Todo esto conllevó a que el matrimonio pasara por su peor racha. La aventura terminó con el ingreso de la mujer en un hospital de Baltimore.

Mientras tanto, el escritor alquiló la finca La Paix donde le dio forma a una de sus novelas más míticas, Suave es la Noche, donde se narra la historia de Dick Diver. Se publicó en 1934 con un gran éxito de público y crítica.

Hollywood

Acuciado por severos problemas económicos, que obedecían a los pagos de los hospitales para su mujer y su propia vida de fiestas nocturnas, se vio forzado a ejercer de guionista de cine a pesar de odiar los ‘trabajos alimenticios’.

A finales de 1940, completamente alcoholizado, sufrió dos infartos. El segundo, el 21 de diciembre, supuso su muerte. No pudo terminar The love of the Last Tycoon: su amigo Edmund Wilson la terminó con las notas que tenía del autor. Los críticos aún dudan que Fitzgerald quisiera titular a esta obra así.

Sin embargo, hoy en día se siguen adaptando historias cortas del autor. Sin ir más lejos la que publicara en 1921, El curioso caso de Benjamin Button, que acaba de ser adaptada al cine por David Fincher y que opta a los Oscars.

Opinión

Fue, sin duda, el típico dandy de batín y copa en la mano. El mal vivant de la aristocracia americana, el que sin dinero conseguía engañar a todos gracias a su encanto personal. Hasta al morirse tuvo mala suerte. Su querida Zelda falleció en 1947 en un incendio del psiquiátrico donde estaba ingresada.

Hasta su último suspiro fue elegante, pero siempre con esa mala suerte tan clásica en su vida. Consideramos que sería muy positivo que se empezara ya a leer a estos autores poco comerciales, pero que consideraban que la literatura era un arte que salía, a través de los dedos, desde el corazón. Hoy en día, vemos muchas obras que se publican más por suerte que por otros aspectos. Por Fitzgerald alzamos hoy nuestra copa y brindamos por su elegancia y sus novelas.