El Poema de Gilgamesh, la obra más importante de la literatura babilónica, refiere los avatares y penurias del semidiós so¬berano de la ciudad de Uruk para lograr la inmortalidad.

Gilgamesh, acompañado de su amigo Enkidu, parte en busca de aventuras. Enkidu mata a Huwawa, el guardián del bosque de cedros, y al buey celeste que la diosa Inanna (Ister o Ishtar) había azuzado contra ambos héroes.

El amigo del semidiós es condenado a muerte por esta ofensa. Desesperado, Gilgamesh se pone en camino para pedir a su abuelo Utnapishtim que le transmita el secreto de la inmortalidad. Utnapishtim le aconseja pasar seis días y siete noches en vela, pero Gilgamesh no consigue superar la prueba y, rendido por la fatiga, se duerme.

Tras otro intento frustrado, el héroe reconoce que la inmortalidad está negada a los hombres, y que para permanecer en la memoria de sus compatriotas sólo debe contar con la fama legendaria que puedan proporcionarle sus virtudes y sus hazañas.

Las creencias religiosas de los sumerios parten de una idea central: los dioses dominan el mundo y los hombres fueron creados para servidos. Los sumerios, cuya economía se basa en la agricultura, dependen de las fuerzas de la naturaleza; sus cosechas están permanentemente amenazadas por la sequía o las inundaciones. Por eso temen la cólera de los dioses y adorarlos constituye uno de sus deberes más importantes.

Para no tener que dedicar largas horas a estar personalmente presentes en las ceremonias de homenaje a los dioses, se hacen sustituir por una estatua que los representa, una estatuilla orante. Los ojos muy grandes y abiertos simbolizan su veneración; las manos de las figuras se enlazan en una plegaria.

Cada ciudad tiene su propio dios o su diosa. Entre las deidades sumerias aparecen, por ejemplo, Anu, el dios del cielo; Enlil, el dios del aire, y En, el dios del agua. Los sacerdotes celebran en los tem¬plos, residencias de los dioses, complicados rituales.

Esta obra literaria es quizá una de las primeras manifestaciones escritas en la historia del planeta. Fueron los sumerios quienes inventaron la escritura hace unos 5.000 años atrás, estableciendo así la diferencia entre la Historia y la Prehistoria. Gilgamesh es una fuente de metáforas: su búsqueda de la inmortalidad simboliza la necesidad del hombre de encontrar una permanencia en un mundo lleno de cambios e incertezas.

En su apogeo, alrededor de 200-250 dC, la superficie del Imperio Romano fue de aproximadamente el tamaño de los EE.UU. de hoy. La población se elevaba a más de 100 millones de habitantes y la propia ciudad de Roma tenía alrededor de 1 millón de habitantes. El imperio estaba unido por 180.000 kilómetros de carreteras en un complejo entretejido de comunicaciones.

El Circo Máximo de Roma, después de su reconstrucción por Julio César, podía contener a 150.000 personas. Se amplió de nuevo a los comienzos del imperio para admitir un adicional de 100.000 personas más.

Los soldados romanos veteranos, llamados triarii, llevaban una carga de casi cuarenta kilos de peso. Incluía una coraza y un casco de bronce, un gran escudo rectangular, hecho de madera con revestimiento guarnecido con hierro, una larga lanza de empuje y una espada de 30 cms. de largo. El triarii libraban siempre el primer asalto de la batalla.

Debido al rápido aumento de la población, los antiguos romanos construyeron una especie de conventillos. Los hicieron baratos, con una especie de hormigón antiguo.

A fin de ofrecer una acción rápida en situaciones de emergencia, el público romano volvía 500 años en su historia para nombrar un rey temporal, por así decirlo. El Senado podía designar a una persona para el control completo de Roma durante un período determinado de tiempo, alguien cuya palabra, mientras él estaba en el cargo, era ley.

Por ese motivo, fue llamado “dictador”, a partir de una palabra latina que significa “He hablado”. Normalmente, se era dictador durante unos meses. En 458 B.C. (según la leyenda), el general romano Cincinnato fue nombrado “dictador” para responder a la amenaza de rebelión de un ejército. Se marchó a la guerra, derrotó al ejército rebelde, regresó, y dimitió al instante. Cincinnato había sido dictador por sólo dieciséis días.

Los romanos fueron los ingenieros supremos de la calefacción del mundo antiguo y su sistema fue empleado en todo el mundo hasta la época del Renacimiento. Gases calientes provenientes de los hornos se entubaban bajo los pisos y se los guiaba a través de tubos en las paredes por las habitaciones. La civilización moderna ha redescubierto este método.

Tratando de reforzar la población de Roma, Julio César ofreció recompensas a los romanos que tenían muchos niños. Las mujeres sin hijos se les prohíbía llevar joyas.

A su altura máxima de poder, el gladiador romano Espartaco, que dirigió exitosamente una revuelta de esclavos en el año 73 aC, tuvo 90.000 hombres bajo su mando y el control de casi todo el sur de Italia.

por Yolanda

El espíritu festivo de los humanos, hoy como ayer tiende a unirnos, fortalece los lazos familiares y los sociales. En su gran mayoría logran, o al menos lo intentan, alivianar tensiones que generan las rutinas y la convivencia. Celebrar algo puede lograr atenuar conflictos y transformar en placentera la compañía de otros cuando en distinto ámbito podría haber fricciones.

Desde siempre

Desde que hay conocimiento, los seres humanos han celebrado diversidad de acontecimientos, en los comienzos en general siempre se asociaban con una gran diversidad de orígenes mágicos y religiosos. Algunas de dichas fiestas se siguen haciendo hasta hoy en día y pueden llegar a durar semanas. Cuando el hombre de Neandertal percibió la frecuencia de los ciclos de la naturaleza sintió que era algo que debía celebrarse, valía la pena recordar cada vez que se repitiera tal acontecimiento con algo especial, algo que saliera de lo cotidiano y resaltara dicho aspecto. Se conmemoraba en las grandes ciudades medievales, fiestas que podían durar hasta tres meses, y en la corte se pasaban bebiendo y consumiendo manjares interminables, hasta que en la revolución francesa se retiraron de las mesas.

Una característica especial

Algo que nos caracteriza es el hecho mismo de festejar lo que puede ser una consecuencia de la capacidad simbólica del hombre. Las fiestas vienen acompañadas de un mundo repleto de simbolismo, nos distienden y entretienen, nos sacan sonrisas y a veces carcajadas, nos emocionan y provocan lágrimas, eso les da importancia. Se podría decir que no hay nada nuevo en materia de fiestas, con el tiempo le hemos ido añadiendo características, pero lo que es casi imposible de imaginar es que exista una sociedad que no celebre algo.

En la modernidad

En la historia moderna se pueden recordar varias fiestas famosas que han generado comentarios que recorrieron el mundo. Por ejemplo una de las fiestas que dio Truman Capote, la llamada Black and White Party , que tuvo lugar en el salón de bailes del Hotel Plaza de New York , y que tuvo el objetivo de celebrar el apogeo de su carrera. De este tipo cientos han trascendido y otras se trata de mantener ocultas, porque eso es lo que genera un fiesta además, muchísmo de que hablar después de que termina, para bien o para mal, se ha extendido la costumbre de festejar al ambiente comercial, pues es una de las formas más productivas de promocionar algún producto.

Además de la enorme cantidad de marcas de ropa y locales comerciales el Abasto Shopping ofrece actividades varias para grandes y chicos.
Su enorme cantidad de metros cuadrados cubiertos le da la posibilidad incluso de prestar sus espacios para muestras tales como “Bodies, the exhibition” que recorrió el mundo entero mostrando cuerpos de seres humanos y sus diferentes partes.

Cines
Uno de los atractivos principales del Abasto son los cines. Con una gran cantidad de salas Hoyts cinema lleva a cabo allí proyecciones de películas en salas con un equipamiento de lo mejor y un sonido espectacular.
En este último tiempo se instalo allí una de las salas 3D donde se puede asistir a ver los estrenos que están llegando con esta nueva tecnología.
Cabe destacar que en Buenos Aires hay solo un pequeño puñado de salas que cuentan con esta posibilidad.

Festivales de cine
Además de proyectar estrenos cinemaográficos el Abasto ha sido sede central del BAFICI (Buenos Aires Festival de Cine Independiente) donde se realizaron proyecciones y se llevaron a cabo eventos y charlas con invitados nacionales e internacionales.

Museo de los niños
Para los más pequeños un museo hecho a medida. Allí hay armada una pequeña ciudad donde los chicos pueden jugar a tener profesiones diferentes.
Depende que profesión se elija se trabaja en alguna zona de la ciudad y los niños pueden convertirse en una tarde lúdica a ser médicos, marineros, bancarios, albañiles, periodistas, enfermeros y muchos más.
Este es un lugar bastante concurrido incluso por contingentes de alumnos de diferentes jardines y escuelas.
Además cuenta con eventos especiales, juegos y proyecciones y ofrece la posibilidad de festejar allí el cumpleaños de los niños que así lo deseen.

Neverland
Para los chicos y los no tan chicos, dentro del Abasto puede encontrarse este patio de juegos eléctricos.
Este pequeño parque que cuenta con distintos locales en todo el país ofrece atracciones tales como la vuelta en globo, carreras de autos, juegos siguiendo el estilo de una kermés y además los populares juegos electrónicos.

Patio de comidas
Además de pasear, ir al cine o jugar un rato es posible sentarse a tomar un café o a comer algo en el patio de comidas donde hay una cantidad grande de locales que ofrecen opciones de los más diversas, comida china, árabe, pastas, casas de comida rápida y más.

Luego de cerrado el mercado de abasto, donde se comercializaban carnes, frutas y verduras, el edificio estaba disponible para nuevos proyectos.
En 1984 se traslado el mercado hacia su actual locación en la autopista Ricchieri y surgieron ideas varias para llevar a cabo es semejante emplazamiento.
Por esos años Antonio Berni, distinguido y mundialmente conocido artista plástico argentino había propuesto utilizar el enorme edificio para crear un centro de arte similar al Pompidou (ubicado en Paris, Francia) que también había sido construido sobre la base de un mercado central.
Fueron pasando los años y tanto ese proyecto como otros se fueron dejando de lado, incluso quines estaban a cargo del hogar obrero habían querido construir un lugar de esparcimiento y diversión, pero no fue posible.

Barrio de tango
Debido a la instalación de conventillos y bares el barrio se había convertido en un epicentro porteño de malevos y tangueros. El ambiente era algo criticado por algunos sectores de la sociedad por ello e incluso se lo llego a denominar el Bronx porteño.
En la actualidad, en los alrededores del shopping hay una gran cantidad de casas de tango, teatros y bares a los cuales asiste muy frecuentemente el turismo que llega durante todo el año a Buenos Aires.

El Abasto se hace shopping
Finalmente en el año 1998 abre sus puertas el Shopping Abasto. Un centro comercial que renovaba el espacio y volvía a poner en el barrio un centro al que acude mucha gente por día.
La estructura del edificio se mantuvo tal como se utilizaba cuando era mercado de provisiones. Por supuesto que fue construida toda la parte de interiores donde se han dio construyendo negocios, cines, juegos y patios de comida.
Lo que había quedado por años como una enorme cantidad de metros cuadrados abandonados, volvía a llenarse de vida aunque de una manera muy diferente a la original.
El lugar geográfico es de lo más conveniente ya que es posible llegar con una gran cantidad de medios de transporte, incluyendo el subte que tiene una estación que sale directamente al subsuelo del shopping.

¿Qué ofrece el Shopping?

En la actualidad este reciento alberga más de 25 marcas de ropa y calzado, librerías y casas de audio y música; por ello es uno de lo más grandes centros de compra de la capital porteña.
Pero además su enorme tamaño le permite albergar otros proyectos que lo convierten en un real centro de ocio y recreación.

Los centros comerciales suelen colocarse en espacios amplios donde puedan llevarse a cabo construcciones de dicha talla.
Es interesante averiguar como es que llegó a construirse allí un shopping, en muchos casos son espacios con una historia para contar.
Este es el caso del Abasto Shopping de Buenos Aires, construido a partir del edificio que otrora funcionaba como el conocido mercado de abasto.
Durante años recibió insumos y productos para el abastecimiento de alimentos para la ciudad, luego se convertiría en un enorme centro comercial lleno de moda, cines y glamour.

El abasto del siglo XIX
A fines del siglo XIX se comenzó a pensar en la necesidad de tener un lugar de grandes dimensiones como mercado de abasto. Fue entonces cuando se destinaron 25.000 metros cuadrados a la construcción de un emplazamiento que sirviera como lugar de provisión de, en principio, frutas y verduras. Lo cierto es que también se comercializaban carnes, aunque no estaba permitido por la ley.
Sin embargo, pasaron unos 30 años hasta que tuvo lugar la construcción del edificio que hoy alberga el popular shopping.
Fue exactamente en el año 1934 que, bajo la presidencia de Agustín Pedro Justo se fundó definitivamente el edificio del mercado de abasto.
La construcción gano en espacio, higiene y comodidad para vendedores y consumidores. Se estipuló el trabajo de más de 500 puestos y se tuvo en cuenta en la construcción la posibilidad de que allí mismo llegara el tren.

El barrio se mueve

A partir de la instauración de este poderoso mercado de provisiones, el barrio comienza a cambiar.
A una zona algo dejada de lado comienza a llegar cada vez más gente. En esa época comienzan a poblarse una gran cantidad de los llamados conventillos. Casas grandes, construcciones antiguas, subalquiladas donde vivían muchas personas en un mismo lugar.
Por ende, como la población radicada en esa zona crecía cada vez más también abrieron en los alrededores del abasto fondas y bares donde la gente se juntaba a platicar y beber en grupo.
El edificio había mostrado su solidez y excelencia en la construcción a lo largo de los años. Incluso soporto un incendio de varias jornadas que amenazaba con destruirlo. Sin embargo, la construcción llevada a cabo estaba realizada con tal precisión y calidad que bastaron algunas refacciones realizadas por el arquitecto José Luis Delpini para ponerlo nuevamente en funcionamiento.
Lo cierto es que luego de muchos años, a mediados de la década del ´80 el mercado se traslada hacia otro lugar, en autopista Riccheri, donde aún hoy en día funciona.