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El romanticismo que envuelve este lugar es de sobra conocido. Pasear sobre una góndola por sus canales imaginando las vendetas que se produjeron en la época renacentista no tiene precio. Los meses más concurridos son de junio a octubre; a finales de este mes se produce el fenómeno conocido como agua alta, en el que las zonas más bajas de la ciudad se inundan y puntos como la Piazza de San Marcos –que os daremos a conocer más adelante– se ven anegados, sin duda uno de los retos de futuro que tiene esta ciudad para conseguir su supervivencia: la lucha contra su propia naturaleza.
La magia de los canales
Venecia consta de 118 islas unidas por 160 canales. Seguramente la primera pregunta que os haréis es: ¿Por dónde empezamos entonces? Tranquilos, existen múltiples opciones, pero para empezar a imbuirnos de su excepcional belleza lo mejor es visitar el Canal Grande, que divide Venecia en dos. Para hacer las cosas en orden lo mejor es partir desde la Estación de Santa Lucía hacia San Marcos, donde las aguas muestran luces y sombras además de colores tenues y pequeños jardines que asoman a lo largo del Canal. Los maravillosos palacetes y mansiones que iremos encontrando a nuestro paso, hacen un sorprendente contraste con las casitas diminutas que se van descubriendo mientras realizamos el trayecto subidos a bordo de Il Vaporetto. Pronto encontraremos San Simeone Piccolo, con una espectacular cúpula en tonos verdes y una inmensa escalinata que nos trasladará al pasado imaginándonos vestidos con trajes de época.
Cultura en Venecia
El primer puente que encontraremos a nuestro paso es el de Degli Scalzi o Della Stazione. Pasado éste llegaremos hasta la iglesia de Santa María de Nazareth. Aquí lo que recomiendan los lugareños es
que abandonemos el barco para poder disfrutar de su interior.
Una vez salgamos de la iglesia, mientras continuamos nuestro camino, iremos encontrando numerosas joyas que admirar. Entre ellas: La Fondac de los Turcos, El Palazzeto de Lezze…
Pero Venecia no tiene solamente arte rodeando los espectaculares canales, también cuenta con extraordinarios museos como La Galleria Internazionale D’Arte Moderna donde poder disfrutar de las obras de Kandinsky o Rodin entre otros muchos. Muy cerca de allí veremos Cà d’Oro que debe su nombre a la fachada, recubierta precisamente deeso, de oro. En su interior se encuentra la Galleria Franchetti que aloja obras de Tiziano y Bellini.