Una serie de adivinanzas y trabalenguas pueden ser una linda y entretenida opción para disfrutar con los más pequeñitos de la casa.

Adivinanzas

  • Bizca pero no de un ojo, hacha, pero no de hachar. ( la vizcacha)
  • Una vaquita negra se metió al monte y no la sacan perros ni guardamontes. (la noche)
  • Millares de soldaditos van unidos a la guerra, todos arrojan sus lanzas que caen de punta en la tierra. ( la lluvia)
  • En lo alto vive, en lo alto mora, en lo alto teje la tejedora. (La araña)
  • En la punta de una barranca hay cinco niñas con gorras blancas. (Las uñas de los pies)
  • Poncho duro por arriba, poncho duro por abajo, patitas cortas, cortito el paso. (La tortuga)
  • Anteayer un huevito y ayer capullito. Mañana volaré como un pajarito. (La mariposa).
  • Aunque parezca rareza, lo cierto es que este señor golpea con la cabeza sin que le cause dolor. (el martillo).

Trabalenguas

  • En el tronco de un árbol había una capatrepa con tres capatrepitos. Cuando la capatrepa trepa, trepan los tres capatrepitos.
  • Tres grandes tigres tragaban, tres gruesos trozos de grasa, y tres hombres los buscaban con ganas de darles caza.
  • El cielo está enladrillado, ¿quién lo desenladrillará?. El desenladrillador que lo desenladrillare, buen desenladrillador será.
  • Parra tenía una perra, Guerra tenía una parra, la perra de Parra subió a la parra de Guerra. Guerra pegó con la porra a la perra de Parra y Parra le dijo a Guerra por qué ha pegado Guerra con la porra a la perra de Parra. Guerra le contestó si la perra de Parra no hubiera subido a la parra de Guerra, Guerra no hubiese pegado con la porra a la perra de Parra.
  • La institutriz Mis Tres Tros, ha pegado un gran traspiés por subir al treinta dos en lugar de al treinta y tres.
  • Me han dicho que has dicho un dicho un dicho que he dicho yo. Y ese dicho que te han dicho que yo he dicho no lo he dicho, más si yo lo hubiera dicho, estaría muy bien dicho por haberlo dicho yo.
  • Cuando la bruja Maruja pronuncia la palabruja, en su boca se dibuja una burbuja. Quien quiera pinchar la burbuja que se traiga alguna aguja.
  • Con la lana tejí la luna y fue una luna lanar. La lana tenía un nudo que fue en la luna un lunar.

La música es uno de los pasatiempos más bellos que podemos tener. Nos sirve para expresar nuestras emociones, para comunicarnos con los demás y para descargar tensiones. Aprendiendo a tocar un instrumento musical, conseguiremos llenar muchos ratos libres, y, por si fuera poco alegrar fiestas y reuniones.

Elige bien el instrumento
SI siempre te ha gustado la música pero aún no te inclinas por ningún instrumento en particular, puedes evaluar las posibilidades asistiendo a conciertos y escuchando una y otra vez tus discos favoritos. Intenta percibir qué clase de instrumentos te movilizan más. ¿Se trata de los vientos, y su expresividad? ¿Te gustaría poder improvisar sobre un piano? ¿O acaso te atrae la fuerza de la guitarra?
Hay que considerar también los estilos musicales por los que te inclinas: si te gusta el rock, es poco probable que te decidas a tocar el arpa. Si prefieres la música clásica, no te sirve un sintetizador electrónico.
Finalmente, averigua precios y haz el balance de cuánto estás dispuesto a invertir. Lo mejor es no comprar en un primer momento el instrumento más caro: por ejemplo, si te has decidido por el piano, puedes comenzar con un teclado electrónico de precio intermedio. Si al cabo de unos meses de estudio notas que el instrumento verdaderamente te apasiona, entonces sí podrás considerar hacer un gasto mayor.

¿Dónde estudiar música?
Si el instrumento es tan sólo un pasatiempo, puedes aprender a tocarlo sin gastar demasiado dinero. Existen talleres en los barrios, en los clubes o en las asociaciones que permiten estudiar música de manera gratuita o con bajo costo.
Si dispones de algo más de dinero, cuentas con la opción de contratar un profesor particular. Lo bueno de este método es que las clases son personalizadas, y puedes sugerir el repertorio según tus gustos personales.
Si sientes que la música es lo más importante de tu vida y quieres hacer una carrera en serio, cuentas con la posibilidad de ingresar a un conservatorio o a una academia. Sin embargo, ten en cuenta que las exigencias en estas casas de estudio son muchas.

¿Qué se necesita para aprender?
Probablemente no se te haya dado por la música si no tuvieras cierta capacidad innata. De cualquier manera, para aprender un instrumento no hace falta ser un virtuoso o un superdotado: el oído musical también se puede educar.
Un requerimiento fundamental cuando de aprender un instrumento se trata es la paciencia. No verás resultados de un día para el otro. Finalmente, la perseverancia en las prácticas también es importante: cuando más practiques, más rápido aprenderás a tocar. Y pronto todos tus amigos te estarán pidiendo que interpretes una vez más su canción favorita.

Continuamos ofreciéndoles algunos interesantes y entretenidos ejercicios de razonamiento matemático. Los jóvenes comúnmente se muestran reacios a cultivar un óptimo sentido deductivo, por temor a tenérselas que ver con excesivas abstracciones, cuando por obra de su frescura mental, debería de ser la mejor época para aproximarse y familiarizarse con estos menesteres numéricos y lógicos, que serán extremadamente valiosos para el resto de su formación académica. Además, cabe observar con cuidado el tono amigable en el que se encuentran formulados, en especial aquellos jóvenes que están pensando seguir el camino de la enseñanza y el diseño de estrategias pedagógicas, porque esta sutil característica ayuda en mucho a que los niños puedan interesarse convenientemente en el problema planteado.

1.- ¿Alcanzó Cuitlahuac el ferrocarril?

Un ferrocarril partió de una estación con once minutos de retraso, y con una velocidad de diez kilómetros por hora, rumbo a la siguiente estación que estaba a un kilómetro y medio; allí detuvo su marcha catorce y medio minutos. Cuitlahuac llegó a la primera estación doce minutos después de la hora de partida del ferrocarril, y se fue caminando a la próxima estación con una velocidad de cuatro kilómetros por hora, ya que deseaba alcanzar allí el vehículo. La pregunta es, ¿Cuitlahuac logró abordar finalmente el ferrocarril?

Respuesta

Cuitlahuac arribó al momento justo para poder subir al ferrocarril en la segunda estación. El vehículo partió con once minutos de atraso, utilizó nueve en llegar a la estación siguiente en donde estuvo estacionado catorce y medio minutos, acumulando en total treinta y cuatro y medio minutos. Cuitlahuac salió retrasado en doce minutos y requirió veintidós y medio en llegar a la segunda estación, es decir, también de treinta y cuatro y medio minutos.

2.- ¿Cuánto tiempo necesitó Atl, la ranita?

Atl, la ranita, cayó en una fosa de treinta metros de hondura. Cada mañana ascendía tres metros y cada noche resbalaba dos hacía abajo. Al final, ¿Cuántos días empleó la ranita Atl para llegar por fin a la boca de la fosa?

Respuesta

Atl, la ranita, subió tres metros la primera mañana antes de retroceder; la segunda mañana llegó a cuatro metros, previamente a resbalar de nueva cuenta. De tal modo que el día veintisiete alcanzó la altura de veintinueve metros, antes de descender a veintisiete, y el día veintiocho llegó a los treinta metros; no obstante, como ya se encontraba en el borde de la fosa, ya no resbaló y pudo escapar de allí.

Para ocupar de buena manera el ocio, nada mejor que la resolución de algunos problemas matemáticos, como los que a continuación les presentamos. En la medida en que agilicemos los hábitos deductivos del razonamiento, podremos aprovechar esta facultad para los asuntos de la vida en general, lo que fortalecerá nuestra confianza y posibilidades para obtener éxito en cualquier situación en la que nos encontremos involucrados, y con posibilidades de resolverla. Es conveniente analizar convenientemente los planteamientos de los problemas que aquí les presentaremos, puesto que en el mismo instante de formular las interrogantes deberíamos de ser capaces de ir trabajando ya una posible alternativa de solución.

1.-¿Cuándo Tenoch tendrá sus patines?

Los padres de Tenoch prometieron obsequiarle un par de patines para cuando su edad llegara a la tercera parte que la de Ollin, su papá, que tenía cincuenta y seis años cuando Tenoch solo contaba con doce. Si es que le cumplen lo prometido, ¿Cuándo obtendrá Tenoch finalmente sus patines?

Respuesta

En el momento en que Ollin, el padre, sea tres veces mayor que Tenoch, la diferencia de años debe de ser el doble que la del adolescente; sin embargo, la diferencia de edades es permanentemente de cuarenta y cuatro. De tal modo que Tenoch cumplirá veintidós años en cuanto Ollin, su papá, sea tres veces mayor. Al final de cuentas Tenoch recibirá sus patines diez años después de la promesa efectuada por sus padres.

2.-¿Qué distancia recorrió Tochtli?

Huitzillin halló a su amigo Tochtli, quien había partido desde su casa a las cinco en punto.

-¿Qué tanto has caminado?- quiso saber Huitzillin

-Veremos si adivinas- le contesto Tochtli- Si hubiese marchado a un cálculo de cuatro kilómetros por hora, hubiera arribado a este lugar cinco minutos después; no obstante, caminando a cinco kilómetros por hora, hubiera llegado cinco minutos antes.

De acuerdo a esto, ¿Qué distancia transitó Tochtli?

Respuesta

Caminar a una velocidad de cuatro kilómetros por hora corresponde a un kilómetro por cada quince minutos; por otra parte, cinco kilómetros por hora refiere a un kilómetro por cada doce minutos. Así entonces, si Tochtli hubiera acelerado su paso, hubiera reducido tres minutos por cada kilómetro transitado; empero, por el hecho de que para toda la distancia le ocuparía quince minutos menos, el número de kilómetros que se desea conocer corresponde específicamente a las veces que tres cabe en quince, es decir, un total de cinco kilómetros.

Seguimos detallando algunos juegos al aire libre para el desarrollo y la estimulación de los niños. Este tipo de prácticas podría motivarlos a tomar conciencia de que todo ámbito de convivencia demanda ciertas reglas para poder llevarse a cabo de una manera concreta. Pero además, de acuerdo a la intensidad de la diversión y la competitividad que les produce en el alma, incentivarlos a desarrollar variantes de estos pasatiempos, y hasta eventualmente invitarlos a elaborar sus propios juegos y competencias, y lo más importante, las reglas o la ausencia de ellas para llevarlos a cabo en toda la intensidad y el júbilo se su solaz. Hacemos hincapié en este sentido con el afán de ponderar hasta qué grado es conveniente fomentar una postura lúcida y crítica en los niños, aún desde las edades más tempranas, para así proporcionarles las herramientas adecuadas para poder desempeñarse de la mejor manera en busca de su más completa felicidad y bienestar.

Pimpiricojo y salto

Se dibuja en el suelo una línea y los participantes se sitúan de manera que la toquen con la punta de los zapatos. Levantando uno de los pies, se salta a pimpiricojo, o “de cojito”, lo más lejos que se pueda. Luego continua con un salto “de cojito” con el otro pie y un salto muy largo con los dos pies juntos. Posteriormente el saltador permanecerá sin moverse hasta que un compañero señale el lugar al que ha logrado alcanzar con sus talones. El triunfador será el que haya logrado llegar más lejos. A fin de hacer el este pasatiempo más divertido se puede intentar modificar periódicamente el orden de los saltos, es decir, iniciando con los dos pies juntos, para luego intentarlo con un pie solamente.

El vigilante

En el centro de una circunferencia amplia trazada en el terreno se ubica una lata vacía y con los cantos debidamente mellados. Justo a su lado un participante fungirá como centinela. Los demás participantes tratarán de patear la lata y arrojarla fuera de la circunferencia. En el momento en el que alguien lo logre, los demás compañeros correrán a esconderse. El centinela pone de nuevo la lata en su lugar, y procede a la búsqueda de los ocultos, sin embargo, no debe alejarse mucho de la lata, puesto que mientras el no está junto a ella, los demás pueden volver a poner la lata fuera de la circunferencia. El centinela, en cuanto descubra a uno de los escondidos le llamará por su nombre y se dirigirá a la carrera hacia la lata, con el objetivo de tocarla antes de que el descubierto lo consiga.

Para encausar adecuadamente el ocio de los niños, nada mejor que una serie de actividades recreativas que motivaran en ellos un ejercicio de su condición física y al mismo tiempo les proporcionarán grandes momentos de esparcimiento.

Juego de las anillas

Las anillas utilizadas deben estar construidas con madera o con metal, y además es preciso que se encuentren cubiertas de un material blando. Se inserta una estaca en el terreno del parque o del jardín. Allí justamente se lanzarán las anillas desde una cierta distancia que implique habilidad, cálculo y una destreza extrema. El objetivo del juego es introducir las anillas en la estaca sembrada en el piso. El ganador del juego será justo aquel que logre insertar el mayor número de anillas en la estaca.

Carrera de obstáculos

Se situarán una serie de obstáculos, que habrán de superar saltando, los participantes de la carrera, en una pista que pueda ser capaz de ser verificada. Se elaborará de una manera libre, alternando obstáculos sencillos y complicados. Para los niños más pequeños ha de procurarse que los objetos a sortear nos sean peligrosos, ni los obstáculos muy difíciles de librar. Como obstáculos convenientes podrán ser utilizados, por ejemplo, una escalera de mano doble; marcas practicadas en el terreno; un pizarrón en donde debe aparecer escrito un aviso chusco pensado con antelación, etcétera.

Garrote

Se practican en el piso dos agujeros a una distancia aproximada de cuatro metros. Luego, alrededor de cada uno se dibuja una circunferencia de unos treinta y cinco centímetros. Flanqueando cada uno de los agujeros deben de situarse un par de participantes del juego con un palo inofensivo, uno de cuyos extremos debe ser colocado en el agujero correspondiente. Cerca de allí estará otro par de jugadores que procederán a lanzar alternativamente una anilla para insertarla en el agujero. Si lo logran, los jugadores lanzadores cambiarán de posición entre ellos, más si uno de los participantes centinela logra capturar la anilla con el palo, ambos centinelas deberán reemplazarse tan rápidamente como se pueda. En tanto, los contrincantes se servirán de la ausencia de los centinelas para llevar a cabo sus lanzamientos con mayor libertad. Si logran introducir la arilla, procederán a recogerla y luego se alejarán a una considerable distancia. Posteriormente se decidirá quien es el portador de la anilla, y lo consultarán con los centinelas luego de ponerse frente a cada uno de los agujeros. El juego proseguirá en tanto los lanzadores acierten.

Al situar las postales sobre las hojas del álbum es conveniente no ponerlas con el adhesivo sobre el dorso, ya que resultaría muy desfavorable si acaso se deseará después ponerlas en otra clasificación o colección, o quizá cambiar esas postales por otras nuevas. Es más recomendable para este propósito la utilización de micas transparentes, como las que se utilizan para colocar las fotografías en los álbumes. Porque si nos servimos de estas alternativas mantendremos por mucho tiempo en buen estado nuestras postales, y además, podremos manipularlas sin riesgo alguno e incluso preservando el texto impreso o escrito en el reverso de las postales.

Las postales como vías de amistad

El integrarse a una red de coleccionistas mundiales de postales resulta muy disfrutable y conveniente, ya que aunado a conocer el modo de pensar y de vivir en otras latitudes, sembramos la ocasión de tener conocidos y amistades que podrían auxiliarnos en cualquier circunstancia en cuanto visitemos esas naciones. Pero por cierto que en esta práctica de intercambio debe estar convenientemente establecida para que no se obtengan postales repetidas o de una sola procedencia de manera excesiva y desproporcional a todo el resto de los países. Además hay que considerar si se tiene el tiempo libre y los recursos necesarios para corresponder a un envío masivo de postales. El coleccionismo de postales un es un pasatiempo noble y maravilloso que nunca será más importante que la valoración del conjunto del tiempo libre del que dispongamos, porque el ocio es la condición de ser, lo que le da sentido a todo pasatiempo y no de manera inversa.

Para concretar una estupenda colección

Si las postales que nos envían son a color o con alguna particularidad de valía en su diseño, es conveniente enviarlas de la misma manera, para corresponder amablemente con la persona que nos comparte un pedacito de su vida y de su mundo. Estos “códigos de honor” no proclamados pero vigentes entre las redes de coleccionistas se extiende también a quienes acostumbran coleccionar caletillas de cerillos, de cigarrillos, de latas de soda o de cerveza, banderas de países, imágenes y representaciones de animales, etcétera. Cabe ponderar que quien colecciona postales en sus ratos de ocio lo que está haciendo es preservar un conjunto de perspectivas de la realidad, que siempre nos manifestará que no es solo una y para todos la misma, sino que es como un caleidoscopio fascinante e infinito de posibilidades de ser, y siempre presto a ser conocido y disfrutado.

De entre todas las colecciones que pueden realizarse en nuestros ratos de ocio, con gran provecho y disfrute destacan las de tarjetas postales. Incluso hoy en día estas colecciones son de gran utilidad didáctica en escuelas de enseñanza elemental que las utilizan como un complemento estupendo para las lecciones de geografía brindadas. De esta manera, un gran número de las ciudades más exóticas e interesantes, de las regiones más inhóspitas e imponentes, y de los sitios más memorables y llenos de historia del planeta llegan al conocimiento de los niños, sin necesidad alguna de salir de sus aulas. Sin embargo, no resulta sencillo emprender de inicio una buena colección de tarjetas postales, puesto que requiere un cierto esfuerzo, dedicación, constancia, paciencia, y mucho ocio bien empleado. Seguramente en casa tendremos por allí ocultas entre los cajones o encima de los muebles muchas postales llenas de polvo, y que sin embargo tienen un gran valor emocional e instructivo, y que solo aguardan poder brindarlo de nueva cuenta al ser rescatadas del olvido.

Para iniciar la colección

Estas postales mencionadas, y las que puedan proporcionarnos amigos, familiares y conocidos pueden servirnos para comenzar a armar nuestra colección de postales. En cuanto se tenga un número considerable de postales, unas cuantas decenas bastarán, se puede ya proceder a la entretenida labor de clasificarlas. En este sentido, la mejor manera de clasificarlas adecuadamente, y de una manera que favorezca su conservación y visualización optima es utilizando un álbum con hojas bastante amplias. En este álbum es posible clasificarlas, por ejemplo, conforma a naciones, cuando sea el caso de postales que retraten paisajes o ciudades. Otra clasificación posible es cuando las postales se refieren a reproducciones de obras de arte, es decir cuadros y esculturas, y con referencia a las cuales es posible clasificarlas por tendencia, por periodo, por países o por movimientos artísticos.

Un ejemplo de clasificación

Tomando por ejemplo a Francia, se pueden llevar a cabo las siguientes subdivisiones dentro de una clasificación efectuada: arte románico, gótico, primitivos, renacimiento barroco, periodo neoclásico, romántico, impresionismo, expresionismo, cubismo, arte abstarcto, etcétera. Esta alternativa de clasificación nos resultará de sumo provecho porque nos invitará a repasar las diferentes tendencias y periodos artísticos presentes en Francia, o con referencia a la nación que estemos clasificando en nuestras postales, y así, a la vez que ocupamos nuestro ocio divirtiéndonos, nos cultivamos el alma con datos interesantes y valiosos acerca de la historia de la cultura.